La puerta de San Miguel, abandonada ante la falta de atención municipal

Las vallas, la maleza y la suciedad afean este conjunto histórico de la ciudad patricia g. fraga
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La puerta de San Miguel, una pieza de gran valor histórico, se encuentra en una situación desalentadora debido a la falta de mantenimiento y atención por parte del Gobierno municipal. Así, el lugar lleva meses cerrado por una valla que en algunos puntos da la impresión de que se va a caer y entre la verja y la propia puerta la vegetación crece descontrolada, afeando un espacio en el que también se acumulan restos de basura.

Durante las excavaciones realizadas de la muralla medieval que rodea al hospital Abente y Lago en As Ánimas en 2014 se descubrió la escalinata de San Miguel, que comunicaba la Ciudad Vieja con el mar.
Esta serie de escalones esculpidos a mano habían permanecido ocultos por la maleza hasta que se llevó a cabo esta intervención durante el anterior mandato municipal.

Ahora, cuando transcurrieron menos de tres años desde su descubrimiento, las escaleras y la puerta vuelven a encontrarse en una situación de abandono sin que se ponga remedio desde María Pita.

Después de su hallazgo, el Partido Popular, que era quien ostentaba el poder, se puso en contacto con la dirección xeral de Patrimonio para cerrar un proyecto de recuperación para la construcción, aunque no se llegó a concretar ninguna acción después del cambio de mandato en María Pita.

otras actuaciones
Además, el plan director de murallas aprobado por el Gobierno municipal en julio de 2012 urgía restaurar la puerta de San Miguel.

Sobre esta parte del conjunto alertaba principalmente del mal estado de conservación en el que se encontraban, y siguen encontrándose, los tres escudos que coronan la entrada, que proponía sustituir por réplicas.

Finalmente, en el documento también se demandaba llevar a cabo la recuperación de la puerta de El Clavo y la de O Parrote, las dos, junto con la de San Miguel, declaradas Bien de Interés Cultural.

La puerta de San Miguel fue protagonista de algunos momentos históricos de la ciudad, ya que por ejemplo fue el punto escogido por Carlos I para poner rumbo a Flandes con el fin de ser coronado rey en Alemania, en el siglo XVI.

Además, también funcionaba como embarcadero desde el que partían las barcas que hacían el trayecto entre el castillo de San Antón y la urbe.

La puerta de San Miguel, abandonada ante la falta de atención municipal