La edificación en el centro de la ciudad se reinicia y apuesta por la avenida de Finisterre

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La construcción de vivienda estuvo muy parada en la ciudad durante unos años y la recuperación de las obras comenzó hace algún tiempo pero a un menor ritmo del que les gustaría a los promotores inmobiliarios por las dificultades para conseguir las licencias municipales. Sin embargo, aquellos empresarios que tenían permisos concedidos previamente o que tuvieron la suerte de ser de los pocos que obtuvieron el visto bueno del anterior Gobierno local llevan unos meses haciendo obras por toda A Coruña pero el caso más curioso es, quizá, el de la avenida de Finisterre, un lugar en el que se han concentrado al menos siete proyectos en poco tiempo. 

Hubo y hay iniciativas de edificación cerca de Federico Tapia, Fernández Latorre, Alfredo Vicenti, la plaza de España o el barrio de Monte Alto, por poner algunos ejemplos, y casi cualquiera puede recordar alguna rehabilitación u obra nueva que esté pendiente de terminar. 

En el centro ha habido varias en los últimos años, fundamentalmente porque las licencias se habían concedido antes del boom del ladrillo, y no estaban caducadas en la etapa de la Marea, pero aunque algunas construcciones coincidan en una misma zona suelen estar repartidas por calles. No es el caso de la avenida de Finisterre, que ha sido una de las principales beneficiarias de este reinicio.
Náutica 

Mientras en el polígono de Náutica había tres edificios levantándose al tiempo y en el Ofimático la cifra era parecida, en una de las principales arterias de acceso a la ciudad han llegado a coincidir en algún momento siete reformas o inmuebles a construir desde cero. 

Dos de las rehabilitaciones, de carácter menor, y una de las propiedades a estrenar se terminaron hace un tiempo pero actualmente hay otros cuatro planes en marcha. Uno de ellos está casi en el cruce de la avenida con la ronda de Nelle, en un solar que levantó muchas críticas vecinales mientras estuvo vacío, y los otros tres se concentran en el primer tramo de la infraestructura, entre Alfredo Vicenti y Fernando Macías. 

Allí una empresa apostó por hacerse con el espacio de dos viejos edificios, tirando uno y rehabilitando otro para dejar paso a unas viviendas lujosas que en varios casos rozan el millón de euros. Otra propiedad también está casi recuperada para acoger a nuevos inquilinos.

La edificación en el centro de la ciudad se reinicia y apuesta por la avenida de Finisterre