La cifra de altas de empresas en el inicio de 2019 fue el más bajo de los últimos cuatro años

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Hace escasas semanas la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA Galicia) y la Federación de Autónomos de Galicia (Feaga) alertaron de la gran caída del número de autónomos en la ciudad. La Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC) se sumó a los avisos hablando de los cierres de unos 800 establecimientos de proximidad en el último decenio y de que el sector comenzaba el año con elevada preocupación por la falta de consumo. Pero un tercer parámetro hace temer todavía más por la recuperación económica de A Coruña dado que, teniendo en cuenta los números de creación de nuevas sociedades mercantiles, el inicio de 2019 ha sido el peor de los últimos cuatro ejercicios. Entre enero y febrero solo se dieron de alta 92 negocios.

A la espera del balance del mes de marzo, el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) refleja el peor estreno de año en el municipio desde 2015 a nivel de alta de nuevas firmas. En enero se anotaron 38 proyectos mientras que en febrero el total fue de 54, de manera que se contabilizaron 92 ideas. 

A priori no parece un mal número, si bien al establecer comparativas con los ejercicios previos desde 2015 –cuando se supone que la recesión estaba más presente en el día a día– no se había bajado del centenar de marcas de nuevo cuño. 

Hace dos años se había emprendido con 114 iniciativas y en 2018 bajó a 103, para que ahora nuevamente el tejido empresarial pierda fuelle. Continúa habiendo cierres de negocios pero estos no se ven más o menos compensados de la misma manera que como ocurría hasta hace solo unos años. 

Comercio e industrias
A Coruña sigue siendo la segunda ciudad de Galicia a nivel de registros en el Borme, si bien la tendencia es a la baja, mientras en las provincias del sur gallego la evolución está siendo justo la contraria. 

Tanto en Ourense como en Pontevedra se han acelerado las inscripciones y en Vigo, la urbe líder en estos momentos en lo que se refiere a la creación empresarial, las cifras se mantienen en términos similares a 2018 y son algo mejores que en 2017. 

Parte de la culpa la puede tener, según han ido señalando los expertos en las últimas semanas al presentar sus análisis, la gran dependencia del sector servicios, algo que también supone que detrás de muchas sociedades solo haya un trabajador por cuenta propia, mientras que en el sur existe un mayor peso de las industrias. 

Las comarcas, igual 
Al margen de esta evolución a la baja, que también es muy visible en el área metropolitana, de los establecimientos que ven la luz casi la totalidad lo hacen bajo la fórmula de las sociedades limitadas, para que haya que responder con una menor cantidad de patrimonio en caso de cierre.

Además de los problemas en la comarca coruñesa, el área de la que es cabecera Betanzos también notó un cierto parón del ansia empresarial. De nueve empresas en el rural en 2017 se pasó a abrir siete en 2018.

La cifra de altas de empresas en el inicio de 2019 fue el más bajo de los últimos cuatro años