Condenado a un año de cárcel por tocarle los muslos a una colegiala en un bus urbano

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  redacción>a Coruña

  La denuncia que interpuso la familia de una menor contra un usuario de la línea 2 del bus urbano por el incidente que vivió la menor en uno de los trayectos va a costarle al hombre una condena de un año de prisión. La titular del juzgado de penal 5 acaba de condenarle por un delito de abusos sexuales, que se refiere al ataque del que la niña habló a sus padres y posteriormente relató en el juicio. Su “credibilidad” y persistencia es, según la magistrada, la base de la sentencia condenatoria.
La niña explicó en la vista que viajaba en los asientos traseros del bus cuando un hombre se levantó para apearse en la parada de Cuatro Caminos. Antes de hacerlo, le levantó la falda del uniforme del colegio y le tocó los muslos, para luego intentar subir la mano pierna arriba. Incluso después de que la menor lo apartara intentó el desconocido volver a manosearle la pierna.   
Sus padres interpusieron la denuncia después de que la menor tuviera un segundo encuentro con el agresor en el bus. Según se recoge en la sentencia, la siguiente vez que se vieron el hombre comenzó a hacerle gestos de contenido sexual, y llegó a tocarle las nalgas a otra chica. A raíz de este  incidente, la menor se enteró de dónde trabajaba y fue con su padre a identificarlo, para después acudir a la Policía.
Aunque no hubo testigos para corroborar la versión de la chica, la jueza confiere a su declaración total credibilidad, al no detectar o intuir ningún motivo recelar de su relato: lo que contó en el juicio es lo mismo que dijo a sus padres y también coincide con lo que declaró durante la fase de instrucción. “Ha transmitido linealmente los hechos vivenciados, sin ningún proceso de racionalización ni contaminado por inducciones de personas ajenas”, destaca la resolución, que en cambio descarta que haya un delito continuado, ya que a ella solo la tocó una vez.

Íntimas > Así, la magistrada considera el incidente como constitutivo de un único delito de abuso sexual cometido sin violencia ni intimidación, pero también sin consentimiento por parte de la víctima. El hecho de que la denunciante tuviese 13 años y que los tocamientos se realizasen “sobre partes tan íntimas del cuerpo femenino como son los muslos” lleva a entender el suceso como un “claro atentado” contra la libertad sexual.
También a la hora de establecer la pena a imponerse tiene en cuenta la jueza la edad de la denunciante, sobre todo en relación con la del acusado, que en la fecha de los hechos –mayo de 2009– tenía 35 años. “Atendiendo a la edad que tenía la menor en el momento del abuso y la del acusado, y las circunstancias en que este se produjo, opto por la pena de prisión sobre la de multa”, justifica la resolución.


 

Condenado a un año de cárcel por tocarle los muslos a una colegiala en un bus urbano