La Guardia Civil y el Ayuntamiento de Culleredo investigan la muerte de seis patos en el paseo del Trabe

Una de las aves muertas en el río Trabe, a su paso por Acea de Ama
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El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y el Ayuntamiento de Culleredo investigan la aparición de varios patos muertos en el paseo del río Trabe, en Acea de Ama. Un espacio verde donde habitan varios ejemplares de esta ave, siendo ya características del entorno, y donde varios ciudadanos advirtieron el domingo de la presencia de al menos seis aves sin vida, sin que de momento se conozcan las causas, indicaron desde el Gobierno de Julio Sacristán.
Hasta el punto se desplazó la Policía Local de Culleredo, que abrió el dispositivo con la Guardia Civil. También se dio aviso al servicio de Medio Ambiente de la Xunta, que está elaborando el correspondiente informe que determinará si el motivo de la muerte es un envenenamiento u otra razón para que las fuerzas de seguridad puedan adoptar las medidas oportunas, más aún cuando algunos usuarios alertan de que esta no es la primera vez, y que los casos no afectan solo a los patos, apuntado incluso al hallazgo de un “gato agonizando” en el mismo entorno del Trabe.
Hace solo un par de semanas, la Xunta se hizo cargo de la investigación de un caso similar en Oleiros, aunque en aquella ocasión afectó a gaviotas, en las inmediaciones de los arenales de Santa Cristina y Bastiagueiro, a la altura del puente de A Pasaxe y de la Urbanización Beiramar.
Entonces, hasta un centenar de aves entraron en el Centro de Recuperación de Fauna Salvaje de Santa Cruz. Los análisis bacteriológicos que se les realizaron confirmaron que las muertes se debieron a un brote de botulismo, si bien el alcalde, Ángel García Seoane, apuntó a su convicción de el origen se encuentra en el puerto coruñés: “Cuando descargan barcos, tenían que poner un sistema que cuesta dinero y cuando cae algún petróleo por fuera echan disolventes, y nos imaginamos que viene por ahí el problema”, precisó el mandatario oleirense en declarciones a una emisora de A Coruña.

Envenenamientos
Este año también hubo denuncias por supuesto envenenamiento a perros en Sada y en Betanzos, con sendos casos de muerte: Califa y Nano. Este último murió después de uno de sus paseos por el entorno del betanceiro río Mendo, entre As Cascas y O Carregal.
Los análisis que le realizó la veterinaria arrojaron un nivel de transaminasas tan elevado que, según la experta que lo atendió, incluso le hubiesen provocado la muerte a un niño, por lo que su dueña denunció lo ocurrido ante la Guardia Civil de Betanzos.
En Sada se convocó una concentración y se disparó la actividad de un colectivo ciudadano surgido en las redes sociales para defender las mascotas, uno de los más concurridos de la comarca y de los más reivindicativos, pues son decenas los que cada día reclaman mejoras para sus animales de compañía, su protección y respeto, y garantías para la convivencia con las personas en las calles de Sada.

La Guardia Civil y el Ayuntamiento de Culleredo investigan la muerte de seis patos en el paseo del Trabe