El amarre de parte de la flota provoca la escasez de marisco y de pescado y eleva sus precios

Varios puestos de los mercados cerraron ayer por la falta de mercancía suficiente
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Los lunes son tradicionalmente un día de descanso para los pescaderos de los mercados municipales pero cuando se trata de aprovechar las fechas navideñas casi todos intentan abrir sus negocios para compensar la caída del consumo en otras épocas. Sin embargo el amarre de gran parte de la flota debido al temporal provocó que ayer muchos negocios permaneciesen cerrados por la falta de mercancía y por la carestía de los productos que sí se subastaron en la lonja.
“Hubo muy poquito pescado y marisco porque los barcos no fueron al mar e incluso los productos de cetáreas y depuradoras están escaseando”, explicó ayer el responsable del departamento de cancha de la lonja, Ignacio Iglesias.
En los amarres apenas se contabilizaron descargas de Gran Sol –“porque la mayoría ya llegaron hace días de sus mareas”– o de la baka del día. “La previsión es que la mercancía sea muy escasa o casi nula porque van a salir pocas embarcaciones”, concretó respecto a lo que ocurrirá hoy.
Según lo que le han comentado, hay quien “da la campaña por cerrada porque el temporal ha dejado poco margen de actuación”.
“Todo está alcanzando precios que no recordábamos en las subastas y los pescaderos compran por los encargos”, insistió y aclaró que hasta Nochebuena los productos se mantuvieron en unas escalas esperadas.
Con estos antecedentes, el panorama en plazas de abastos como las de Elviña o As Conchiñas fue el de un lunes casi normal. La mayoría de las pescaderías mantuvieron los mostradores limpios y vacíos ante la falta de descargas en abundancia. Por contra, en la plaza de Lugo fueron pocos los que cerraron arriesgándose con los precios elevados que marcó El Muro.
“Aunque sea fiesta a muchas flotas no se les permite salir y por eso no hay mucha cosa”, comentó la responsable de uno de los puestos de mayor venta de As Conchiñas. Así recordó que los precios serán “prohibitivos para los obreros”, que conforman la mayor parte de la clientela del barrio. “El precio del marisco depende de la cantidad y este año irá más caro que en 2012 porque hizo peor tiempo”, justificó.
En la plaza de Lugo no faltó el marisco pero sí lo hizo el pescado, aunque los comerciantes aseguraron tener encargos para hoy. “Del día tuvimos sobre todo salmonete y castañeta”, explicó una pescadera, mientras otro aludía a que lo que se encarece son productos “como el besugo”. Todavía confían en poder comprar para “remontar” unos ingresos paupérrimos provocados por el mal tiempo y la crisis.
Así, quienes optaron por la centolla gallega tuvieron que pagar en torno a los 50 euros el kilo en los mercados, mientras que la merluza de unos dos kilos oscilaba entre los 22 y los 26 euros. Los camarones grandes alcanzaron los 130 euros el kilo y los pequeños se quedaron en 90. Las almejas rondaron los 30 y los 40 euros y la vieira gallego se pagó entre 4 y 5 euros la pieza. n

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