El paro vuelve a crecer en A Coruña, con 35 nuevos demandantes de empleo

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A Coruña encadenó dos meses seguidos de pérdida de puestos de trabajo tras el cierre de la temporada estival. Los datos hechos públicos ayer por la Consellería de Emprego dejan a la vista un incremento de 35 personas en la lista del paro que, pese a ser muchas menos que en septiembre –cuando fueron despedidos 139 individuos–, siguen representando una evolución negativa a nivel económico y dramática desde el punto de vista social. El sector afectado fue, fundamentalmente, el de los servicios, lo que prueba que la caída del consumo en cuanto se acaba el verano es muy importante en las empresas de una ciudad que vive, especialmente, de ese tipo de negocios. 

Octubre fue el tercer mes del año en el que ascendió el desempleo, tanto en posición como en datos concretos puesto que en enero se registraron 547 incorporaciones al INEM y este septiembre 139 más. El resto del año se habían encadenado siete meses de caídas continuadas del número de parados, lo que hacía pensar en un posible cambio de ciclo, pero en octubre la única lectura positiva posible fue la del área metropolitana. 

En esta 43 vecinos salieron del balance y los municipios que mejores resultados tuvieron fueron Oleiros (46 bajas) seguido de Culleredo (29 bajas). En el caso de la comarca de Betanzos, el municipio de cabecera vio cómo otros tres residentes se quedaban sin trabajo. Sin embargo, a nivel general también fue posible recortar el balance negativo, en este caso en medio centenar de individuos, con ayuda de localidades como Oza-Cesuras, Paderne y Coirós. 

Más demanda
En la ciudad, aunque el desempleo se notó más entre los hombres, siguen siendo las mujeres las más perjudicadas con esta lacra. Un total de 9.355 siguen esperando su oportunidad frente a 7.514 de ellos. Los mayores de 25 años son mayoría pero los jóvenes aún representan un porcentaje importante, subrayando la falta de salidas profesionales. 


En lo que se refiere a los sectores más perjudicados, lo cierto es que aumentaron las contrataciones en la construcción, en la agricultura y la pesca hubo una gran estabilidad y en la industria –a pesar del temor que provocan conflictos como el de Alcoa– también se incorporaron más operarios. Así, el único mal parado realmente fue el de los servicios, que es del que vive la gran mayoría de la población, al igual que ocurre en el área metropolitana. Al cierre de octubre se sumaban otros 1.769 ciudadanos que no tenían empleo anterior.


En Betanzos también es este área, quizá por la restricción del consumo que hace que no sean necesarias tantas contrataciones salvo de manera puntual, el que mantiene a más personas engrosando las estadísticas que maneja la Consellería de Emprego. En la industria, la construcción y la agricultura hay más demanda y menos masa de operarios.

El paro vuelve a crecer en A Coruña, con 35 nuevos demandantes de empleo