El medievo conquista a los coruñeses por el estómago

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El Ideal Gallego-2011-07-21-011-48e57b7f Feira das marabillas inauguración

reportaje de nagore menayo

La feria medieval coruñesa se inauguró ayer con la lluvia como gran protagonista de la jornada. A pesar del mal tiempo, cientos de coruñeses se acercaron, sobre todo por la mañana, que la meteorología dio una pequeña tregua, a disfrutar de los más de 220 puestos participantes, que hacen de la Feira das Marabillas una cita muy esperada.
El pregón que dio inicio a la fiesta corrió a cargo de la nueva edil de Cultura, Ana Fernández, y tras la lectura, comenzó el espectáculo con el Hombre Orquesta, pasacalles musicales, el carro de los matasanos y actuaciones de acrobacias y equilibrismo que amenizaron la visita de los coruñeses durante todo el día.
Pero fueron los animales los que causaron más interés, sobre todo entre los niños, que no salían de asombro al ver un grupo de grandes ocas blancas seguir a su dueño por todas las calles de la Ciudad Vieja a lo largo de la mañana. La caravana de burros, sobre los que los niños montaban para recorrer todo el itinerario de la feria, se convirtió en la atracción más demandada a lo largo de todo el día por los asistentes más pequeños.

Éxito en Azacárraga > La plaza de Azcárraga se convirtió ayer, sin duda, en el epicentro de la feria. La emblemática plaza acoge los puestos de comida, que fueron el lugar de peregrinaje favorito de todos los asistentes. Las aglomeraciones de gente se concentraron, sobre todo, en aquellos establecimientos que ofrecían los productos que más éxito tienen entre los coruñeses durante la feria.
En una de las panaderías, el encargado se afana en preparar la masa para los famosos bollos preñados. “Servimos más de 350 bollos con chorizo a diario en esta feria”, aclara. El “chapapizza” que se despacha en el establecimiento vecino también “vuela”. “El producto estrella es esta especie de panninis, que se venden a cuatro euros”, afirma la dependienta de la panadería Lozano. “No sabría calcular el número de piezas que se venden en un día, son muchísimas”, asegura.
En lo referente a los productos dulces, el chocolate no tiene competencia. Las berlinas de cacao se llevan todas las atenciones de los visitantes. Al igual que el puesto de Crepes, “los de chocolate tienen más éxito que ninguno”, cuentan sus encargados. “Venderemos más de 3.000 a lo largo de toda la feria”, vaticinan.
Y es que, pese a las dificultades económicas, los coruñeses no quieren dejar pasar la oportunidad de degustar la gastronomía de la Feria. Desde el resto de puestos, se quejan de que “para comer nunca falta dinero”.
Vendedores de artesanía, velas, platería, alfarería, cuero y artes plásticas ven como cada año las ventas se van reduciendo en sus puestos. “No hay para comprar pulseras y bolsos, pero si bajas hasta Azcárraga no cabe un alfiler, y más si coincide con la hora de la cena, eso es una locura”, aseguran desde los puestos más cercanos a la plaza de As Bárbaras.
Los coruñeses tendrán hasta el próximo lunes, 25 de julio, para acercarse a la Feira das Marabillas y disfrutar de los puestos que la componen y las casi cien actuaciones de animación callejera que hay programadas.
El horario de apertura de la feria es de 11.00 a 14.00 horas por la mañana, y de 17.00 a 24.00 horas en horario de tarde.

El medievo conquista a los coruñeses por el estómago