El túnel de Salgado Torres se reabre a la espera de que acaben las obras

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Con cinco días de retraso, el túnel de Salgado Torres se abrió ayer al tráfico, y por fin la circulación llegó hasta la rotonda del mismo nombre, aunque solo sea para encontrarse de frente con que la calle de Ramón y Cajal está cortado al tránsito y tiene que desviarse por la avenida de Pérez Ardá. De esta manera se cumplen las exigencias de los vecinos de la zona, que protestaban por el retraso acumulado por las obras, que se achacaba al estado del firme anterior.

Por otro lado, el tráfico de la calle Ramón y Cajal está obligado a dar la vuelta al llegar a la rotonda, según informó la Policía Local. Hasta que las obras en esa conexión terminen, el tráfico no recobrará la normalidad. Estas obras se iniciaron el pasado 8 de septiembre y tenían prevista una duración aproximada de un mes.

Durante este tiempo, el objetivo era desarrollar mejoras en la intersección de las calles de Ramón y Cajal, Fernández Latorre, Alcalde Pérez Ardá y Salgado Torres, en la zona de Cuatro Caminos, así como la construcción de una rotonda que había dejado ya planificada y licitada el anterior Gobierno local. En cuanto a cuándo finalizarán las obras, el plazo que se maneja es de finales de noviembre o principios de diciembre. Sin embargo, la Concejalía de Movilidad espera que gracias a la apertura el túnel, la zona recupere gran parte de la normalidad. Pero no será por mucho tiempo: el Gobierno de Inés Rey tiene prevista la construcción de otra glorieta en el cruce de la avenida del Ejército con Ramón y Cajal. 

Segunda rotonda 
Se ignora cuando se acometerían esas obras, que todavía están sobre el plano, pero el concejal de Movilidad, Juan Díaz Villoslada, destacó hace unas semanas su importancia. En este caso, los trabajos todavía están solo sobre el papel y la intención del Gobierno municipal es poder realizarlos a lo largo del año que viene. “Es importante completar esa glorieta porque completaría el eje de Ramón y Cajal”, había explicado Villoslada. 

Esta segunda rotonda cuenta con la particularidad de que una parte de la financiación la afrontará la Diputación después de un acuerdo que alcanzaron ambas administraciones durante el pasado mandato y que los nuevos responsables de María Pita están seguros de que se retomará por las buenas relaciones que existen con el ente provincial.

En los últimos meses Ramón y Cajal ya había sido modificada con la implantación del carril bici, una actuación en ambos sentidos y que obligó a reubicar también los aparcamientos para que las bicicletas puedan circular próximas en las aceras, como en la ronda de Outeiro.

El túnel de Salgado Torres se reabre a la espera de que acaben las obras

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