Denuncian una estafa que emplea como cebo un chalé coruñés anunciado en un portal inmobiliario

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Con el aumento de las transacciones a través de internet, también se incrementan los robos de identidad y las estafas que se cometen a través de la web. Una de las denunciadas más recientemente ocurrió esta semana, cuando la Policía Nacional recibió una queja de una oferta falsa de alquiler de un chalé de A Zapateira, por el que pedían un alquiler de 499 euros. Desde el portal inmobiliario señalaron que “si recibes algún contacto ofreciéndote un inmueble en unas condiciones demasiado ventajosas, será sin duda un fraude”.

La supuesta propietaria, que alegaba encontrarse en el extranjero y ser la hija del dueño, ofrecía el chalé con todos los gastos incluidos, hasta internet, televisión y una plaza de garaje. Pero, según la web, aunque el anuncio había sido publicado por un particular, habían comprobado que un tercero que no guarda ningún tipo de relación con él había accedido de forma fraudulenta a su cuenta de correo.

En estos casos, lo normal es que el estafador asegure que no puede enseñar la vivienda (por estar fuera del país) y pide dinero por adelantado, comunicándose por correo electrónico. Normalmente, los mensajes que envía incluyen errores gramaticales porque emplea traductores automáticos. 
Normalmente la estafa está acompañada de fotos de un inmueble en un estado excelente, para apremiar a la víctima a cerrar el trato cuanto antes. 

Delitos informáticos 
Según el Ministerio del Interior, los delitos se incrementaron en la ciudad un 5,5% en el primer trimestre de este año con respecto al mismo período de 2018 y la mayor parte de este incremento se debe a los delitos informáticos. El grupo especializado de la Policía Nacional detecta “una variedad importante de delitos contra la propiedad intelectual industrial estafas, injurias, calumnias, revelación de secretos, falsificación de moneda y la posesión de pornografía infantil”. Las estafas es lo que más ha aumentado, pero hay que recordar que también lo ha hecho el número de usuarios.

Muchos tienen que ver con el uso de tarjetas de crédito, de débito o cheques de viaje, todo a través de la web, gracias al ascenso de la banca online. Uno de los motivos más habituales para comenzar una investigación policial es la denuncia de la víctima por sospechosos cargos en las cuentas bancarias o que suele implicar suplantación de personalidad para hacer una compra online o el hecho de que no recibe la mercancía (sea un piso o no) por el que ha pagado..

A menudo, el sospechoso se encuentra lejos, en otra parte del país o en el extranjero y suele ser un estafador profesional, con un abultado expediente criminal en su haber. A menudo no son hackers, sino delincuentes comunes, que, según expertos, ”han visto la posibilidad de llevar a cabo su actividad delictiva con menos riesgo a ser descubiertos”. Además,  las penas son muy inferiores que si las llevasen a cabo físicamente”.

Las víctimas suelen ser adultos jóvenes o muy jóvenes, las generaciones más digitalizadas. La edad más común en las víctimas de delitos informáticos va de los 26 a los 40 años.

Denuncian una estafa que emplea como cebo un chalé coruñés anunciado en un portal inmobiliario