La sala Finisterrae cubrirá el vacío de las actuaciones de medio formato

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Con un aforo de más de 1.200 personas y un formato adaptable a cualquier acto, la sala Finisterrae arranca el día 10 con los acordes de Brothers in Band, haciendo suyos los temas de Dire Straits. En un nuevo espacio que se sumará a la red de infraestructuras puestas al servicio del directo con la característica de que se podrá transformar en un gran escenario o en cena-concierto para las citas que así lo pidan.
El promotor de Finisterrae, Juan Rodríguez Rivera, explicaba que la sala viene a alimentar un vacío en la ciudad, donde “faltaba un formato como este, pensado en albergar grandes proyectos que no tienen cabida en las salas que ahora mismo existen”. Ubicado en el salón Victoria del hotel Finisterre donde muchos coruñeses celebraron el “sí quiero”, la iniciativa contará con una programación regular.

programación
En este sentido, el coordinador Carlos D. Landeira aseguraba que saciarán la sed de los amantes no solo del pop y del indie, sino que ampliarán la oferta con conciertos de jazz y de rock, “y aunque no podemos avanzar más fechas por cuestiones de contratación, sí podemos adelantar que parte de la programación vendrá marcada por SON Estrella Galicia”. Para darle un espíritu coruñés al asunto, Finisterrae comenzará con los locales Brothers in Band, la banda tributo a los de Mark Knopfler más famosa del mundo.
Ellos serán los encargados de romper el hielo en un intento de cambiar la orientación de los coruñeses. El objetivo pasa por hacer que su gps marque a partir de ahora La Dársena como destino final los fines de semana. Aunque lo grueso de la programación vendrá después del verano cuando las bodas copen menos espacio, Landeira afirmaba para este periódico que no descartaban ofrecer eventos distintos, al margen de los musicales. De la mano de Producciones Audiovisuales, la infraestructura buscará también a un target tranquilo, con ganas de disfrutar del directo sentado y con una copa en la mano.
Por su parte, Óscar Rosende, líder de Brothers in Band, esperaba que el suyo sea “el primero de muchos conciertos”. Donde las sillas con funda darán paso a viernes y sábados rendidos a la magia del directo, con propuestas nacionales e internacionales, pero con un empuje también a la escena local, tal y como apuntaba el programador. La cuenta atrás empieza ya.

La sala Finisterrae cubrirá el vacío de las actuaciones de medio formato