El Barcelona aburre y se vuelve previsible

GRAF3389. BARCELONA, 05/11/2019.- El defensa del FC Barcelona Gerard Piqué este martes durante el partido de la fase de grupos de la Liga de Campeones que disputan ante el Slavia de Praga en el Camp Nou. EFE/Alejandro García
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El Barcelona cedió un empate contra el Slavia de Praga, en un choque sin muchas luces para los azulgrana, que volvieron a cuajar un partido de bajo nivel, en la línea de los últimos.

Discreta puesta en escena del Barcelona en el primer periodo, que pronto debió corregir el dibujo sobre el campo, debido a que el Slavia tiró la defensa a más de treinta metros desde su portería, y en ocasiones la llegó a plantar en el centro del campo, sin que el Barcelona ofreciese respuestas para atacarla.

La primera triangulación exitosa del Barcelona llegó en el 26, en una acción de Griezmann con Jordi Alba, y balón final para Messi, quien de ‘chilena’ intentó un disparo acrobático que se perdió por alto.

En la siguiente, respondió el Slavia, en la mejor oportunidad para los checos, cuando Stanciu chutó a placer, pero el balón, que iba entre los tres palos, lo rechazó la espalda de su compañero Frydrych.

Por parte azulgrana, la oportunidad más clara llegó de la botas de Messi, que tras una finta a un rival en el centro del campo encaró en solitario y, a pesar de tener a Griezmann como opción clara de pase, se la jugó él con un disparo al larguero.

Sergi Roberto ingresó en el segundo acto tras acabar Jordi Alba lesionado. El técnico azulgrana, Ernesto Valverde, cambió a los laterales de banda y dejó al catalán para frenar al mejor del Slavia, Peter Olayinka, después de que Semedo tuviese muchos problemas en el primer tiempo.

A pesar de no tener el partido controlado y que al Slavia le costaba bastante poco armar un ataque triangulando con cierta facilidad, fue el Barcelona el que gozó de las mejores oportunidades en estos primeros minutos, con un disparo raso de Sergi Roberto y en un gol anulado a Vidal, por un fuera de juego de Messi .

Valverde sacó del campo a Dembélé, tras una actuación poco lucida, que tuvo una respuesta del público en forma de recriminación al francés, y sacó a Ansu Fati, que se colocó en la banda derecha. También sacó a Rakitic por Busquets. Los dos cambios afectaron muy poco en la mejora del juego, aburrido y previsible.

El Barcelona aburre y se vuelve previsible