
La polémica y el debate por la conveniencia o no de retirar la mediana vegetal de General Sanjurjo viene de meses atrás y continúa entre los vecinos. Tanto es así que, incluso el cambio de nombre de la calle conocido recientemente, queda aparcado entre buena parte de los residentes para retomar la ordenación del tráfico rodado.
“Si quitan la mediana me da un ataque. Que lo hubieran pensado antes”, asegura una vecina del entorno. La misma postura mantiene otro residente, porque “nunca hubo un tráfico tan fluido como ahora”, señala e insta al Ayuntamiento a que “quiten de una vez el nombre de General Sanjurjo”.
Si estos dos vecinos defienden el sistema implantado en la avenida, de la opinión contraria son tres jubilados de la zona. “El nombre se lo quieren cambiar los de siempre”, afirma uno, mientras que los tres pensionistas muestran su beneplácito con que retiren la mediana vegetal. “Lo importante es que las ambulancias puedan pasar”, sentencia uno, al que respaldan sus dos compañeros.
Esta arteria de la ciudad pasará a dividirse en dos avenidas. De una parte, entre la fuente de Cuatro Caminos y la calle de Ramón y Cajal será “bautizada” como Real Club Deportivo de La Coruña. El siguiente tramo rememorará otros tiempos y su nombre recordará al municipio de Oza, que antaño se extendía hasta lo que hoy es la calle de Ramón y Cajal.
Esta inminente decisión municipal obligará a reorganizar los números de los edificios. Un “daño colateral” que afectará a unos doscientos portales.
poco tiempo
“El problema será para el cartero, no para nosotros y además ya casi nadie envía cartas, salvo los bancos y Hacienda”, bromea un vecino de la zona. Dos viandantes le dan la razón y exponen que la necesidad de modificar la numeración es un incordio que nacerá con fecha de caducidad.
“El problema será al inicio”, considera un vecino que está de acuerdo con la división en dos de la calle y que se dé la satisfacción a los aficionados del club deportivista de que el equipo herculino tenga su reconocimiento en el callejero.
Pero como ocurre casi siempre, no todos los vecinos están de acuerdo. Una vecina explica que, aunque le gustan los dos nombres, a su juicio sería más práctico que se decidiesen por uno de ellos. En este caso, sí pesan más los problemas del cambio de los número de los portales. n




















