O Castrillón tendrá su piscina antes de que acabe el año

El Ideal Gallego-2019-01-08-009-29b49992
|

El polideportivo de O Castrillón, con su correspondiente piscina, está cada vez más cerca de hacerse realidad. El mes pasado, la Empresa Municipal de Vivienda (Emvsa) asumió el proyecto y ejecución de obra y su consejo de administración aprobó los trámites para la transferencia de capital de las arcas municipales, medio millón de euros asignado en 2018 así como los dos millones del de 2019. Según el concejal de Culturas, Deporte y Conocimiento, eso permitirá que las instalaciones se terminen “de xeito inmediato o inminente” que luego aclaró que significa “nos primeiros meses de 2019”, por lo menos en lo que se refiere al polideportivo.  Luego será el turno de la piscina.

“E con xestión pública”, destacó Sande. Para el Gobierno de la Marea Atlántica, es muy importante que sea así. El complejo deportivo de O Castrillón se integrará de esta manera en el servicio municipal de deportes como el resto de las instalaciones deportivas de la ciudad construidas por el Ayuntamiento: “Se vai a conseguir unha histórica promesa para o barrio”.  Claro que los vecinos tendrán que contentarse con una piscina pequeña. El BNG ya criticó que las medidas del vaso de agua “non respectan as Normas NIDE do Consello Superior de Deportes, xa non para as competicións locais, senón nin sequera para o adestramento”: tendrá unas dimensiones aproximadas de 25 metros de largo y diez de ancho.

Cambio de proyecto 
El consejo de administración de Emvsa había aprobado la licitación de la redacción del proyecto para la piscina de O Castrillón a finales del año pasado. Pero este proyecto se puso en marcha durante el Gobierno de Carlos Negreira. En 2014, la junta de Gobierno local aprobó un proyecto básico para la construcción de un edificio de seis niveles que contemplaba usos de equipamientos deportivos y comerciales y aparcamientos. 
Tras las elecciones de 2015, el Gobierno de Xulio Ferreiro decidió paralizarlo y empezar uno nuevo, al considerar que la infraestructura era deficiente, e incluyó el polideportivo, que no estaba proyectado en un principio, así como el campo de Eirís, que se va a convertir en lo que denominó un “miniestadio” reglamentario, con gradas y vestuarios, antes de final de mandato. 
El Gobierno local en pleno compareció en febrero de 2017 en O Castrillón, en el salón de actos del centro cívico para decirles que se abriría el año pasado, lo que provocó el enfado de los vecinos. Parte del retraso se debe a que el Ayuntamiento quiso hacer un cambio total de gestión de las instalaciones. Incluso se celebró una campaña de captación de firmas para que la piscina fuera un servicio público, y no gestionado por una empresa privada  l

O Castrillón tendrá su piscina antes de que acabe el año