Los numerosos pleitos causados por el duro carácter de Mayor Fernández Pita

15 agosto 2012 A Coruña.- La casa museo María Pita ofrece la exposición "El trabajo infantil en Bangladesh", donde el fotógrafo José Alfonso recoge una treintena de instantáneas que retratan la situación de
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Su difícil carácter queda reflejado en los pleitos que tuvo. Tres de ellos la marcaron profundamente, entre 1595 y 1614, contra el procurado de la Real Audiencia y del Corregidor, Juan Rodríguez de Taibo; el segundo contra el capitán Peralta, por alojar gente de guerra en su casa; y el último el que mantiene con Pedro Fernández Cabarcos, un vecino de Ledoño, en la que también está involucrada su hermana María Pita y Mayor Fernández, ambas vecinas de la Coruña, que se presenta el 9 de marzo de 1614, sobre el cobro de limosnas y ofrendas, el día de San Pedro, en la ermita de dicho lugar.

Dicho pleito decía que “Mayor Fernández, entró en dicha ermita con gran ímpetu y discutió con mi mujer y la llamó desvergonzada infame, la tiró a golpes, levantando gran alboroto y perdiendo el respeto a las imágenes de los Santos, por lo que hubo un gran escándalo y aunque había más de 300 personas que venían de romería, por su causa, por ser tan descompuesta y levantar tanto escándalo, el rector de la feligresía dejó de decir misa y la dijo en la parroquia. Muchas personas quedaron sin la misa y la dicha se puso a cobrar y a recoger toda la limosna y ofrenda de la ermita, todo ello por fuerza y contra voluntad de mi parte, despojándole de ella y, junto al altar de las imágenes de los Santos, con poca decencia y respeto, puso una mesa con sardinas, jurel y otros pescados, en donde comió y le pareció muy mal, porque el Rector de la feligresía le reprendió y se enfrentó a él y le dijo que hacía bien y se quedó con su mal propósito”.

Con esta denuncia, recogida por escrito, queda claro el genio y el carácter de los que disponía la mujer coruñesa en cualquier situación.

Más conflictos

Otra querella de Juan de Cuero, labrador, que denuncia a Mayor Fernández por una agresión con arma blanca dice así, “vecino de la feligresía de Santiago de Sigrás, estando en la puerta de su casa, llegó Mayor Fernández, una hija y dos hijos con cuchillos y dagas, como tiene de costumbre para hacer mal a quien le parece y le dieron una puñalada en un lado y le molieron a palos a él y a su mujer, si no fuese por la gente que le socorrió le mataban; diciendo por que no se calma y vive como es razonable. Respondió Mayor, que no estima matar un hombre más que beber un jarro de agua y se atreve a esto por tener privilegios del rey y para ella no hay justicia que la castigue”.

Esta denuncia, habla del violento carácter de esta mujer, el suceso ocurrió el 7 de enero de 1615, la justicia nunca le puso remedio y ella continuó en su mismo estado y situación de oprobio a todo el que se cruzase en su caminar, falleciendo esta polémica mujer en su casa de Cambre en 1643. En su testamento solicitaba que se le enterrase en el convento de Santo Domingo de A Coruña, pero no existe la certeza de que así fuese, ni tampoco puede identificarse el lugar de su entierro.

Su partida de defunción dice: “En 21 días del mes de febrero del año 1643, sé murió. Mayor Fernández Pita, de repente, tenía hecho testamento por el cual se mandó enterrar en Santo Domingo de la ciudad de la Coruña”.

Donación

Antes de morir, seguía en 1633 de carcelera en la del corregimiento de la ciudad, cuyo sueldo era de diez escudos y los percibía en ese concepto, que se extrae de su escritura de donación realizada ante el escribano Francisco Pulleiro, la cual da a conocer importantes datos económicos y familiares de Mayor Fernández Pita, y en la cual tampoco reconoce la existencia del matrimonio con Juan Alonso de Rois y alega que el primero fue con Rocamonde, es decir que siempre negó su vinculación marital con el primer marido, del cual tuvo su primera hija, con el segundo no tuvo descendencia alguna.

“En la ciudad de la Coruña, a 27 días del mes de junio de 1633, Mayor Fernández da Cámara Pita, viuda de Gil Bermúdez de Figueroa, escudero que fue de la Real Audiencia, entretenida por Su Majestad en el presidio de esta ciudad y primera que fui de Gregorio Rocamonde, digo que, Su majestad, me hizo merced de diez escudos de sueldo al mes en el presidio de esta ciudad, por los servicios que le hice cuando el enemigo inglés puso cerco y hasta once días de este presente mes y año, se me resta debiendo del dicho sueldo, 19.365 reales y 29 maravedíes y por cuanto vos Juan Bermúdez de Figueroa, vecino de la ciudad, mi hijo ha sido siempre muy obediente y por el amor que os tengo y porque sois pobre y habéis quedado sin el oficio de escudero de la dicha Real Audiencia, que se os ha reformado y que sois hijodalgo notorio, tenéis hijas que remediar os hago donación de los dichos 19.365 reales y 29 maravedíes que Su Majestad me resta debiendo”.

Pleitos familiares

La familia de Mayor Fernández Pita también estuvo presente en la Real Audiencia con numerosos pleitos de toda índole. Estos comenzaron ya en el periodo familiar de los padres de dicha mujer, es una variedad de casos que asombra la bravura de Mayor Fernández Pita, en sus modales y formas de resolver sus cuestiones personales, que también hará su hermana María Pita, aunque menos, apenas tuvo pleitos en la Real Audiencia, salvo en los que está inmersa con su hermana, así como sus descendientes habidos en sus tres matrimonios, pese a su intención, de ignorar su primer matrimonio con Juan Alonso de Rois y Galbán.

Su segunda hija es descendencia de Sancho de Arratia y sus dos últimos hijos, del escudero de la Audiencia, Gil de Figueroa Bermúdez. Los pleitos que tuvo esta mujer coruñesa en la Real Audiencia llegaron a dar lugar a 35 actuaciones. .

Los numerosos pleitos causados por el duro carácter de Mayor Fernández Pita