Acepta 35 años por retener y abusar sexualmente de su mujer y su hija

El acusado explica en el juicio su versión de los hechos | salvador sas (efe)
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Henry C.M., un hombre de 59 años y de nacionalidad colombiana, aceptó ayer ser condenado a 35 años de prisión tras reconocer que había entrado sin permiso en el que había sido su domicilio familiar, donde maniató y amenazó durante horas a su hija y a su esposa, de quienes también abusó sexualmente.


En la vista oral, celebrada en la sección cuarta de la Audiencia de Pontevedra, el acusado rompió el acuerdo al que previamente había llegado con el fiscal y negó los abusos a su exmujer y a su hija.


Ante el tribunal, Henry C.M. admitió que había incumplido la orden de alejamiento y que acompañado de dos hombres armados entró en el domicilio de su expareja, pero rechazó que las hubiese golpeado o que hubiese amenazado con hacer explotar una bombona de butano a la que cortó la goma. Sin embargo, su testimonio cambió tras la declaración de su expareja y acabó reconociendo haber abusado de las dos mujeres.


Una de las víctimas, que intervino en el juicio a través de videoconferencia, ratificó la denuncia presentada y confirmó el relato de los hechos que había incluido el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación.

Relato
Explicó que el acusado entró en su domicilio, acompañado de otros dos hombres armados, y que se escondieron en el dormitorio principal hasta la llegada de las víctimas, a las que amordazaron y ataron de pies y manos para inmovilizarlas, cada una de ellas en una habitación distinta.


“Me quiso asfixiar poniéndome un trapo en la boca y tapándome la nariz”, relató la mujer, que enumeró también los golpes que le propinó antes de obligarla a mantener relaciones sexuales que “yo no deseaba tener”, tras lo cual también abusó de su hija, que entonces tenía tan solo quince años. “No creía que esta persona nos odiase de esta manera para hacernos tanto daño a mi hija y a mí”, explicó la víctima, que también ratificó que tras haberla violado, el acusado manipuló una bombona de butano cortándole la goma, haciendo chispas con un mechero a la vez que abría y cerraba el gas, intentando que estallara toda la casa”. Las mujeres lograron liberarse tras convencer la niña a su padre de que todo estaba bien y fingiendo que volverían a ser una familia normal y, horas después, tras coger el móvil de su madre, avisar a la Policía.

Acepta 35 años por retener y abusar sexualmente de su mujer y su hija