El 80% de la flota de litoral amarra en protesta por la “persecución” al sector

los patrones colocaron una pancarta con el lema “somos pescadores, no traficantes” en los buques quintana
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El sector pesquero está harto. Primero fueron las cuotas, luego el Diario Electrónico de Abordo (DEA) y ahora el nuevo carné por puntos. Los armadores de litoral denuncian que ya no pueden más, se consideran “perseguidos” por las administraciones y por ello ayer iniciaron un paro indefinido con el que pretenden denunciar la situación que están pasando, coincidiendo con la reunión en el Ministerio de Medio Ambiente para decidir el reparto de cuotas para la caballa.

Pese a lo improvisado de la protesta, que comenzó con conversaciones entre armadores y sin ninguna asociación como portavoz, los patrones fueron llevando sus barcos de arrastre, volanta y palangre a puerto hasta que el 80% de la flota estaba amarrada. No solo en A Coruña, también otros muelles.

En la ciudad son sobre 45 barcos los que están parados, lo que también significará una afectación para la subasta en lonja los próximos días, que solo dispondrá de pescado procedente de las artes menores. De hecho, los armadores afirman que están tratando de convencer a los compañeros que aún siguen pescando para que se unan a ellos.

Javier Sar es uno de los patrones que paró durante la jornada de ayer y explica por qué. “Estamos vivindo nos últimos meses unha cantidade de inspeccións insoportable e con topes de captura que non chegan a nada”, denuncia este propietario del “Pesca Sar”, que asegura tener que rendir cuentas a cuatro o cinco administraciones distintas: Xunta, Seprona, Guardia Civil del Mar, inspectores comunitarios y ahora también a la Marina militar, y que además no tienen el mismo criterio de evaluación. “Tes dúas inspeccións distintas no barco e o que para un está ben para outro non”, declara Sar.

Eso es lo que pasa con el diario electrónico. La flota denuncia su “complejidad de uso” y los distintos criterios de cada grupo de control para interpretar la normativa comunitaria.

 

detonante

Pero la gota que ha colmado el vaso es la nueva forma de pesaje y el sistema de penalización por puntos, que ni tan siquiera saben cómo funcionará. La Asociación de Titulados Náutico-Pesqueros considera el carné una “auténtica barbaridad en las relaciones laborales del sector pesquero” porque “presupone una culpabilización de los profesionales del mar”. De hecho, los pescadores denuncian que se les está tratando como criminales y así lo transmitía ayer la pancarta colocada sobre sus barcos en el muelle de Linares Rivas. Al mismo tiempo, algunos armadores admiten, no obstante, que sobrepasan los cupos porque con las toneladas marcadas no se puede mantener la actividad.

En cuanto a la normativa de pesaje, se les obliga a pesar todo el pescado en el muelle de desembarque con sistemas autorizados, es decir, en lonjas, lo que provoca problemas ya que no todas las pujas abren en el momento en que llega el buque, y esto obliga a realizar traslados a otros puntos.

 

El 80% de la flota de litoral amarra en protesta por la “persecución” al sector