Alfonso Salazar: “Los comerciantes tienen pánico a contratar por la carga económica que supone”

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Alfonso Salazar es un empresario que se define como anarcoliberal. También es presidente de la Asociación de Emprendedores de Galicia (Ascega) desde su fundación en 2009. Es una asociación sin ánimo de lucro y tienen muy a gala el hecho de que se autofinancia con las cuotas de sus asociados, que en estos momentos llegan a los 110. Todos empresarios de diversos sectores, entre ellos el de la construcción. Muchos se vieron golpeados por la crisis, como Salazar, cuya empresa entró en concurso 2009 y en liquidación en 2016. Según explica él, la asociación se montó sobre todo porque consideran que la crisis la han pagado los autónomos y los pequeños y medianos empresarios. “Se demonizaba al empresario”, recuerda. Su tono es seco, rotundo.  
 
Pero desde que comenzó al crisis se ensalzó al emprendedor, ¿no? 

Se llamó irresponsablemente desde las instituciones al emprendimiento. Se empujó a emprender a mucha gente que no estaba preparada. 

¿A qué se refiere? 

Para ser emprendedor hay que saber que se puede ganar y que se puede perder y a la gente se le contó un cuento muy bonito: que se ganaba siempre. Y nosotros en la asociación nos hemos encontrado los dramas que generó eso, gente que no estaba preparada y que luego, cuando vinieron los problemas, no sabían dónde agarrarse, gente que monetizó el paro, que utilizó a avales familiares y que se encontró colgada. 
 
¿Y lo de “alfombra roja para el emprendedor”?

Es mentira. Frases huecas, como la Ley de Fomento del Emprendimiento o como los cantos de sirena de apoyo al comercio local.

¿Por qué “cantos de sirena”? 

Solamente hay que darse una vuelta por la ciudad para ver cómo está el comercio local. 

Bueno, hay otros factores, aparte de la administración. El auge de la compra por internet...  

Nosotros no estamos de acuerdo. El problema parte de una base: el dinero tiene que estar en el bolsillo de los ciudadanos. Si la gente no tiene dinero, la gente no compra ni vende. 

Pero tener una sede física para un comercio. ¿No está anticuado? 

Tenemos comercios dentro de la asociación que han aumentado un 40% su facturación en el último ejercicio.

¿Cuál es el secreto? 

La especialización y, sobre todo, buscar un tipo de comercio y producto que ofrezca esa proximidad y buscar alquileres en zonas alternativas, más baratas. Los pequeños comercios aumentan su facturación a cuenta de tener muy poca carga laboral. Es decir, que el comercio está atendido por el mismo empresario y productos muy especializados.   

¿Cómo debe estimularse? 

Con medidas urgentes. Posiblemente haya que repensar la fiscalidad del comercio de proximidad, que es excesiva. Tenemos muchas quejas de gente que está pagando recogida de basuras y limpieza y que tiene que limpiar la acera frente a su comercio porque está llena de mierda. 

¿Por un mal servicio? 

No solamente es responsabilidad del Gobierno local. También los coruñeses tenemos que vernos en el espejo.

¿Qué venden estos comercios? 

Son gente que vende bolsos, ropa, productos de tocador ecológicos pero, ¿qué pasa?

¿Qué pasa? 

¿Se va a hacer rico con eso como se entendía antes? No. ¿Que tiene que trabajar más? Sí. ¿Que abre los sábados? Sí. ¿Que es solamente él, que no contrata a nadie? Sí.
 
Pero hubo dos reformas laborales para aligerar el despido.

Da igual. Nosotros detectamos que tienen pánico a contratar porque es una carga que conlleva unas responsabilidades económicas en momentos malos que la gente no está dispuesta a volver a asumir. 

¿Odian a los funcionarios?

No es odio, es impotencia. Yo respeto a una persona que ha decidido buscar seguridad en su vida. Pero el riesgo, el empuje, es lo que mueve la sociedad. Gente que se levanta y se cae. 

¿Es cierto que muchos emprendedores quiebran en algún momento?

Yo he estado quebrado. Pero una persona demuestra lo que es si se le pega duro y se vuelve a levantar. Y estoy orgulloso de la gente que tengo en la asociación: lo ha pasado mal y ha salido adelante. 

¿Cómo se empieza de nuevo? ¿Los bancos dan créditos?

Hay mucho empresario que no quiere ir al banco porque tuvo una experiencia que les marcó. Si un banco representa el 70% de la deuda de una empresa debería considerarse socio. Y el Gobierno protegió a los bancos. 

Pero aquí tenemos un gobierno alternativo.

Aquí llegó por sorpresa. Hubieran sido felices si hubieran estado cuatro años en la oposición, pero se encontraron de golpe y porrazo gobernando un ayuntamiento que ya no era el motor de la comunidad gallega, que ya destruía empleo y venía en decadencia de ocho años atrás.  
 
¿Qué opinión le merece entonces la Marea Atlántica?

Gente sin experiencia y con una carga ideológica importante. El dogmatismo es lo que tiene, y se encontraron dirigiendo una ciudad con un montón de prejuicios.

¿Prejuicios?

Cuando te reunías con ellos te dabas cuenta de que éramos el enemigo. Y nosotros veníamos con lealtad a la ciudad y nos dimos cuenta de que las puertas del Ayuntamiento estuvieron cerradas a quien no comulgase con su visión del mundo. Además, hemos denunciado situaciones de falta de agilidad.

Xiao Varela (concejal de Regeneración Urbana) explicó que tuvo que poner orden  en el área. 

El área de Urbanismo no funcionó bien durante muchos años porque había muchas varas de medir.  Xiao entró con unas ideas, y le agradezco tanto a él como Alberto Lema (concejal de Economía Sostenible) su acercamiento. 
 
¿Ha habido un acercamiento? 

Eso es lo que nos han dicho. Nos alegramos de que dejen de vernos como el enemigo. Para nosotros nunca lo fueron. 

Pero... 

Nosotros tenemos datos incontestables: hay gente que tarda un año o dos en conseguir una licencia y eso puede ser la ruina. 

¿Y su valoración del mandato? 

Considero que ha habido una parálisis durante tres años importante, pero las cosas han mejorado sensiblemente. No se puede achacar cada a los técnicos y a los funcionarios, que siguen atendiendo al mismo ritmo. Ha habido un exceso de celo que ha perjudicado económicamente a la ciudad. De 18.000 parados en cuatro años hemos conseguido crear 1.600 ¡Algo estará pasando, Alberto! –dirigiéndose a Lema–. Las recaudaciones por licencias han bajado. Hay datos que son muy tozudos. ¿La inversión pública se ha mantenido? No.  

Hay muchas calles en obras. 

Se están realizando muchas obras y está bien, pero eso siempre pasa en período electoral: todos los políticos salen a  besar viejecitas y arreglar cosas. 

¿Y la hostelería? 

Existe un exceso de oferta y mucha gente que no es del sector que se ha metido en grandes inversiones y luego llegan los problemas.  

¿Qué me dice del alquiler de pisos turísticos? Al Ayuntamiento le preocupa. 

Cada vez que se trata de regular un sector se producen daños colaterales. 

Pero la vivienda es un bien de primera necesidad. 

Yo creo que hay que proteger a gente con problemas, como personas mayores y a la gente joven hay que facilitarle el trabajo. Pero el propietario debe tener libertad y permitir que el mercado se autorregule.

Alfonso Salazar: “Los comerciantes tienen pánico a contratar por la carga económica que supone”