Las inmobiliarias resurgen tras una crisis que redujo el sector a la mitad

Los pisos de segunda mano crean un gran interés javier alborés
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La Asociación de Profesionales Inmobiliarios del Noroeste (APIN), en pleno proceso de expansión en A Coruña, asegura que el sector está saliendo poco a poco de la crisis debido a la mayor demanda de viviendas. El tirón de la segunda mano está detrás del repunte de los clientes, si bien el presidente del colectivo, Álvaro Canosa, puntualiza que todavía queda mucho camino para recuperarse porque el boom del ladrillo provocó “el cierre de la mitad de las agencias o que, incluso, quedasen una tercera parte de las que existían” aquí.
La Asociación de Profesionales Inmobiliarios del Noroeste estima que durante la crisis al menos la mitad del sector tuvo que echar el cierre por la falta de stock de vivienda pero, sobre todo, por la carencia de compradores y de financiación hipotecaria. De hecho, el presidente, Álvaro Canosa, reconoce que mucha gente no profesional se subió al carro del sector inmobiliario y quizá eso estuvo detrás de muchas clausuras y de esa “pequeña limpieza” .
“Es normal que cuando una actividad está en expansión te sumes pero es muy difícil tener todos los temas que toca este sector controlados”, destaca. Pero en 2007 los expertos ya intuían que “algo estaba pasando” con las ventas.
Por eso, en un momento en el que están abriendo nuevos despachos y llegan más posibles clientes interesados en la adquisición de vivienda asegura que la tendencia debe ir hacia “la especialización” del tipo de inmuebles que se ponen en el mercado. Así lo están haciendo los asociados que, en su mayoría, operan con vivienda de segunda mano o “la que quedaba nueva sin venderse”.
“Hay más actividad y hay más cierres de acuerdos”, reconoce. Sin embargo, aún no se han alcanzado los niveles que permitan volver a contratar personal.

Las inmobiliarias resurgen tras una crisis que redujo el sector a la mitad