El Gobierno local acumula múltiples frentes pendientes de resolución

|

La crisis abierta en torno a la aprobación del presupuesto es el último de los múltiples frentes que se le acumulan al Ayuntamiento. Las relaciones con la oposición, sacar adelante los contratos de jardines y basura, el futuro de La Solana, el desbloqueo de proyectos como el centro de salud de Santa Lucía o la estación intermodal, la aplicación de la renta social o las relaciones con las entidades y asociaciones de la ciudad son otros de los frentes que tiene el Ejecutivo ante sí.
La rotura del principio de acuerdo entre el Consistorio y el PSOE para sacar adelante las cuentas de la ciudad tiró por tierra las opciones de contar con el presupuesto en un corto espacio de tiempo. El sábado está previsto el pleno en el que vinculará este asunto a una cuestión de confianza, aunque ambas partes dicen estar abiertas a retomar los contactos.
El tiempo que se tarde en aprobar las cuentas determinarán en importante grado el resto del año en términos municipales, ya que el largo retraso de 2016 acarreó muchos problemas al Gobierno local.
El rechazo del Ayuntamiento a los nombres propuestos por el PSOE para gestionar varios proyectos hace que las relaciones con la oposición, sobre todo con los socialistas que en principio deberían ser su principal aliado, queden también por definirse.

en el aire
Otro punto serán los contratos de mantenimiento de parques y jardines y de recogida de la basura, que tantas quejas provocaron por parte de ciudadanos y oposición. La semana pasada se amplió el último de ellos, por lo que las facturas tendrán que ser pagadas con reparos de legalidad.
Mientras, el anuncio de despido de 13 limpiadoras de los centros educativos de la ciudad después de que el Ayuntamiento presumiese de haber aceptado la propuesta económica más baja para este servicio también abrió un nuevo frente en María Pita.
Otra piedra de toque será la capacidad para desbloquear proyectos que involucran a otras administraciones como la reforma del mercado de Santa Lucía, la estación intermodal o la mejora de Alfonso Molina. En las dos primeras está involucrada la Xunta, con la que el Ayuntamiento mantiene un pulso por su negativa a aceptar las peticiones del ente autonómico. 
Además, recientemente le surgió un nuevo frente al Gobierno local: La Solana. Después de la reunión de la semana pasada con Puertos del Estado y la Autoridad Portuaria se sentaron las bases para este espacio y otros puntos de la fachada marítima. Las partes se verán el 7 de febrero en busca de un pacto global.
Otro asunto al que tendrá que volver a enfrentarse es la relación con las asociaciones de la ciudad, que durante 2016 se quejaron en múltiples ocasiones de los cambios introducidos por la Marea. Según el plan del Ejecutivo, 74 entidades verán reducidas o eliminadas las ayudas tras una rebaja de 820.000 euros. Además, el cambio a un sistema de libre concurrencia tampoco gustó.

El Gobierno local acumula múltiples frentes pendientes de resolución