Un mecanismo cerebral abre la puerta a curar el hígado graso

Miembros del equipo que desarrolló el trabajo posan en su laboratorio
|

Un equipo encabezado por el profesor e investigador de la USC Rubén Nogueiras acaba de descubrir en ratones un mecanismo en el cerebro que puede llevar a curar la esteatohepatitis, una dolencia provocada por la acumulación de grasa en el hígado y acompañada de proceso inflamatorio.
El investigador explicó que la esteatohepatitis, también comúnmente conocida como enfermedad del hígado graso, está muy asociada a enfermedades como la obesidad, la diabetes II o el alcoholismo.
“Es una enfermedad progresiva que puede acabar desencadenando un cáncer de hígado y para la que aún no hay tratamiento”, ha explicado el investigador del Departamento de Fisiología de la USC e integrante del grupo de Metabolismo Molecular de la USC adscrito al CIBERobn.
El equipo reveló cómo el bloqueo de algunas sustancias opioides en zonas específicas del cerebro evita que los ratones desarrollen esteatohepatitis. Sobre esta relación, Rubén Nogueiras ha aclarado que “el sistema opioide es ampliamente conocido por modular el sistema de recompensa del cerebro”, lo que explica su incidencia en el comportamiento humano y animal, también en lo relativo a la alimentación.
Si bien los opioides, como el caso de la morfina, son sustancias que clásicamente se utilizan para calmar el dolor, el trabajo de los investigadores de la USC muestra por vez primera que la inhibición genética y farmacológica de uno de los tres receptores que median en el cerebro las acciones de los opioides “produce una mejora tanto en la inflamación como en la acumulación de lípidos en el hígado”.

Un mecanismo cerebral abre la puerta a curar el hígado graso