Los ‘otros’ deportistas todavía no han salido durante la vista judicial

el juicio se reanudó ayer; en la imagen vicente belda, uno de los acusados, antes de entrar en la sala efe
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El juicio de la Operación Puerto, donde se trata un posible delito contra la salud pública, señala únicamente a los ciclistas, a pesar de que el doctor Eufemiano Fuentes, los exdirectores y la Guardia Civil hablan de que “hay más deportistas”, pero hasta el momento “la amnesia” impide sacar nombres diferentes.

Y no ha sido por falta de intentos, pues tanto la acusación como la defensa han preguntado por algún alias o acrónimo que provoca alergia al interrogado.

Eufemiano se tiró al monte el pasado miércoles: “Señoría, si quiere le detallo nombres”. Y la jueza no lo consideró oportuno. Ocasión perdida.

El primer testigo en declarar ante la juez Julia Patricia Santamaría, el teniente de la Guardia Civil que dirigió la investigación de la Operación Puerto, despejó la pregunta formulada por el Comité Olímpico Italiano (CONI) de si había otros deportistas, aparte de ciclistas, en los documentos requisados.

“No es competencia de la policía judicial. Que haya o no haya otros deportistas no es competencia de la policía judicial, nosotros investigábamos un delito contra la salud pública”, zanjó el agente, quien tampoco conocía al exciclista holandés Thomas Dekker al ser cuestionado por el abogado del citado organismo italiano, ni las siglas RSOC.

Sí conocía, sin embargo, el teniente del instituto armado los sobrenombres de ‘Birillo’ y ‘Zapatero’, correspondientes a los ciclistas italianos Ivan Basso y Michele Scarponi.

El abogado del exdirector Manolo Saiz, uno de los cinco acusados, le propuso al teniente que instruyó el atestado otro ejercicio de memoria.

“¿Sabe usted quién es Urco?, preguntó el letrado Ignacio Arroyo. “No voy a entrar en quién es Urco”, explicó.

‘Urco’ se relacionó con Marta Domínguez, campeona del Mundo de 3.000 obstáculos en Berlín 2009, y el nombre coincidía con el nombre del perro de su pareja, aunque la palentina, que fue implicada en la Operación Galgo contra el dopaje, siempre negó tomar sustancias prohibidas.

Otra cuestión de Ignacio Arroyo le hizo revolverse al agente. “¿Habló con Lissavetzky, exsecretario de Estado para el Deporte?. “Sí. ¿Hizo un cribado de deportistas?”. La pregunta le cayó como un dardo. “¿Me está acusando usted de algo?”, se molestó.

Los ‘otros’ deportistas todavía no han salido durante la vista judicial