La UE pone en marcha el “reloj” para la deportación de refugiados

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Todos los inmigrantes irregulares, incluidos los refugiados sirios, que lleguen a Grecia a partir de este domingo, 20 de marzo, serán deportados a Turquía. Una decisión que podría provocar un efecto “llamada” de imprevisibles consecuencias.
Así lo acordaron ayer con el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, que, para compensar el esfuerzo de retorno, pondrá en marcha un plan para trasladar a suelo comunitario a tantos refugiados sirios desde Turquía como demandantes de asilo de esta nacionalidad sean deportados.
Tras cerrarse el acuerdo, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, reclamó aplicarlo “lo antes posible” y que los Estados miembros le envíen 2.300 expertos para ayudarle a gestionar todo el proceso.
Tsipras reclamó comenzar a aplicar el acuerdo “lo antes posible” porque es “la única manera” para hacer frente a “esta tragedia sin precedentes” aunque “no será fácil” y celebró que gracias al acuerdo se ha logrado evitar que Grecia se convierta en “un depósito humano”.

no se moverán
Y no será fácil porque además, los refugiados e inmigrantes que llevan semanas varados en el improvisado campo de Idomeni, en el norte de Grecia, prometieron que “no se moverán” del puesto de control fronterizo, enfrentándose al acuerdo suscrito ayer.
“No les importamos”, criticó Gienat Al Halil, una viuda siria de la ciudad de Aleppo, que espera poder reunirse con sus dos niños, de 14 y 20 años, en Alemania. “No tengo nada que perder y me quedaré aquí sin importar el tiempo que pase”, ha advertido.
Por su parte, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha celebrado el acuerdo como la marca de un “día histórico” en el acercamiento entre la Unión Europea y su país, del que dijo que dará todas las garantías y apoyo a los refugiados.

la única opción
“Era la única opción, no había alternativa. A los que nos critican, que ofrezcan algo mejor. No lo hay”, aseveró Davutoglu, en una rueda de prensa final acompañado por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y por el jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker.
Los Estados miembros prevén hacer uso de un máximo de 72.000 plazas comprometidas en programas de reubicación europeos, por lo que el texto advierte de que si se excede ese techo, entonces el sistema “uno por uno” será “suspendido”.
El objetivo es presionar a Turquía para asegurar que refuerza el control de su frontera y contiene el paso de inmigrantes hasta reducirlo “a cero o casi cero”, según admiten funcionarios europeos. A cambio, la Unión Europea se compromete a reactivar las negociaciones de adhesión, incluido con la apertura del capítulo sobre presupuesto.

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