El exalcalde De la Fuente no descarta que la crisis obligue a recuperar la Cocina Económica

la cocina económica de betanzos se ubicó hasta los sesenta en el actual edificio de los juzgados
|

La Cocina Económica de Betanzos podría tener que ser restablecida tras casi medio siglo de su desaparición. Al menos eso considera el que fuera alcalde de la ciudad, por Unión de Centro Democrático, entre 1979 y 1983, Vicente de la Fuente García.

“En los tiempos que corremos de 2012, y en virtud de la crisis en que nos encontramos, tenemos unas cifras de paro que ya están siendo inasumibles, y donde ya hay familias con un número elevado de sus miembros sin trabajo. La situación es ya de necesidad (...). Por esta razón no es descartable que se tenga que llegar a la creación de un Comedor Social”, indica de la Fuente en un artículo publicado en el último número del Anuario Brigantino, titulado “La Cocina Económica de Betanzos. Reglamento y actividad”.

El exmandatario local hace en el mencionado artículo un exhaustivo recorrido por un comedor social “en épocas de grandes escaseces, y que mitigó el hambre de muchos necesitados, gracias a ayudas filantrópicas y de personas de marcado carácter solidario”.

Según de la Fuente, el primer conocimiento que se tiene de la Cocina Económica es a través de un acta del Ayuntamiento, fechada el 26 de mayo de 1890.

La corporación municipal de aquel momento ofrecía apoyo económico, quinientas pesetas, para implantar un comedor social como solicitaba el director del periódico El Mendo, diario de la tarde.

 

legalización

No obstante, la legalización de la entidad no tendría lugar hasta casi dos décadas más tarde, cuando en el año 1919, tras la petición de un grupo de mujeres que gestionaban el comedor social, se lograba la constitución de la Cocina Económica el día 25 de febrero.

También ese año se redactó el primer reglamento de la entidad. “Este establecimiento, tiene por objeto proporcionar a la clase pobre, alimento sano y nutritivo por un módico precio. La Cocina Económica se halla instalada en el hospital de San Antonio de Padua, edificio número 31 de la plaza de Arines de esta ciudad, (actual sede de los juzgados) donde se fija su domicilio social”, indicaba el primer artículo de la normativa.

Otra norma que estipulaba el reglamento era que no se permitiría consumir dentro del establecimiento ninguna clase de bebida alcohólica.

De la Fuente asegura que la entidad alivió principalmente en dos momentos las dificultades alimenticias de los vecinos: el primer tercio del siglo pasado y la postguerra. Dejó de funcionar en la década de los sesenta cuando se había superado la depresión post-bélica. n

El exalcalde De la Fuente no descarta que la crisis obligue a recuperar la Cocina Económica