Medidas de protección doble para afianzar la seguridad del usuario

Sergio Rucci, uno de los crupier del Casino Atlántico, en una de las mesas de la zona de juegos | javier alborés
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La crisis sanitaria causada por el coronavirus ha cambiado el paradigma de multitud de servicios, tanto de necesidades diarias como de ocio. Es el caso del Casino Atlántico, que para garantizar la seguridad de sus usuarios ha establecido un protocolo con medidas para tal fin.

Las autoridades sanitarias obligan al uso de las mascarillas en los espacios cerrados en los que no se pueda mantener la distancia social. En el Atlántico han decidido reforzar esta medida, ya que, además del uso obligatorio de estas protecciones faciales, han reorganizado sus espacios para que, tanto en las mesas de juego, como en las máquinas, la distancia entre usuarios sea de un metro y medio.

También se reduce, tal y como explica el auditor de Casinos de Comar, David Díaz, el aforo de todo el casino, al tiempo que han establecido recorridos, tanto de entrada como de salida, para ordenar de forma correcta y segura ese aforo limitado.

Explica Díaz que, para poder mantener la distancia en la sala de máquinas, estas solo están activas de manera alterna. Además, las máquinas que sí están disponibles para su uso están higienizadas: “Tenemos un cartel en cada máquina que indica que está higienizada, cuando un usuario llega, se retira el cartel y cuando abandona la máquina, uno de los miembros del personal la higieniza de nuevo”.

Sala de juegos

Tal y como explica Díaz, en la sala de juegos se han limitado el número de mesas, con el fin de mantener la distancia entre los clientes.

En esta zona se usan fichas, las cuales cuentan con un ciclo para su desinfección. “Cada dos horas, retiramos las que se están usando para su desinfección y sacamos las que ya están higienizadas”, indica.

Las mesas de juego de esta zona están dispuestas en círculo en torno a un puesto con material desinfectante. “En cuanto un cliente deja su puesto, un miembro de personal procederá a la desinfección de la zona en la que estaba jugando”, comenta Díaz.

Tanto en las mesas de blackjack como de la ruleta, el máximo de jugadores simultáneos es de cuatro, mientras que el crupier contará con un relevo cada hora, “previa desinfección de sus manos, de las del crupier que entra, y de su puesto”. En el caso de la ruleta, existen varios juegos de fichas, pero el límite de jugadores para mantener la distancia permite que tan solo se utilicen cuatro, facilitando así su ciclo de desinfección, “se retiran las que se están usando, se higienizan y se guardan mientras se usa el resto de fichas”, aclara Díaz.

Personal

Pero el protocolo para poder abrir ofreciendo seguridad a los usuarios no se limita a las medidas citadas, sino que el personal del complejo también recibió un cursillo para conocer todas las recomendaciones, obligaciones y consejos a seguir durante su labor en el casino. Además, estos también contarán con material de protección, como mascarillas o las mamparas instaladas en la recepción.

El centro ya está abierto desde esta semana, con alguna novedad más, como la supresión del servicio de guardarropa o el límite de aforo también en los baños, que será de solo una persona, independientemente del tamaño de los mismos. l

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