Una decisión técnica y la ayuda de LFP y AFE salvaron al Deportivo

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Una decisión técnica y la ayuda de la Liga de Fútbol Profesional y la Asociación de Futbolistas Españoles contribuyeron a salvar al Deportivo del descenso administrativo a Segunda División B, que podría haber conducido a la liquidación del club gallego.

Para afrontar la deuda con los jugadores y que estos retiraran las denuncias unos minutos antes de que finalizara el plazo, el Deportivo consiguió primero un acuerdo con la Liga y el sindicato de futbolistas.

Antes de las 23 horas, club, AFE, LFP y los jugadores de la plantilla de las temporadas 11-12 y 12-13 firmaron un comunicado en el que anunciaban el acuerdo total, tanto para la deuda concursal (la generada antes de la entrada en concurso de acreedores), como la deuda contra la masa (la generada a partir de enero).

Esta última tenía que satisfacerse antes de que acabara julio y, para conseguirlo, el Deportivo debía conseguir que se desbloqueara el dinero necesario.

El club cumplía en ese momento las condiciones que el juez del concurso había fijado en dos autos a finales del pasado mes de abril para que el Deportivo pudiera disponer de un máximo de nueve millones de euros que, tras el descenso a la Liga Adelante, se quedaron en solo tres.

Para ello, se tenían que dar, "de manera estricta", tres premisas: que las cantidades fueran necesarias para que el Deportivo no cesara en su actividad, que no se superaran ese tope económico fijado, y que obtuviera de un órgano competente un compromiso firme de que no iba a ser expulsado de las competiciones oficiales por no haber pagado créditos concursales.

Fuentes de Novagalicia Banco explicaron que, como concurrían esas circunstancias, se encontró "una solución de tipo técnico" para desbloquear el dinero que necesitaba el Deportivo.

Las mismas fuentes señalaron que fue "un trabajo colectivo" el que impidió que el club sufriera un descenso administrativo que pudiera comprometer su futuro: el acuerdo con la Liga y la AFE y una decisión técnica salvaron al Deportivo.

El presidente del sindicato de futbolistas reconoció que para que el acuerdo fuera posible "la gente del fútbol, los presidente de otros clubes", ofrecieron "su solidaridad".

Esa ayuda se tradujo en forma de garantías para que se avalara el resto de la deuda con los jugadores y el equipo coruñés pudiera competir esta temporada en la Liga Adelante.

Y lo hará con Augusto César Lendoiro como presidente, al frente del consejo de administración en el que ya ha cumplido 25 años.

Si el Deportivo superó un 'match-ball' a última hora, el dirigente evitó otro: su salida del club al no haber aceptado la propuesta de convenio que le presentaron los acreedores con el visto bueno de la administración concursal y que establecía que un nuevo equipo sustituiría al actual consejo.

Esa condición, la de fijar un plazo para la marcha de Lendoiro, fue uno de los aspectos que se abordaron en las reuniones que las partes implicadas mantuvieron el martes en el Juzgado y ayer en un céntrico despacho de abogados de la entidad, donde la expectación era máxima.

Pero el presidente aguantó el pulso y no firmó la propuesta de convenio. "Somos responsables de una deuda y de unos éxitos, pero no vamos a permitir que nadie automáticamente piense que podemos firmar nuestra sentencia de muerte. En algún momento parecía un golpe de estado", dijo Lendoiro tras la reunión.

El dirigente, que fue increpado por parte de los 300 aficionados que esperaban el resultado de la cumbre, se mostró "totalmente dispuesto a abandonar la presidencia", pero, puntualizó que "primero habría que saber quién es la alternativa y de qué forma".

Desde ahora, el dirigente, se centrará, como anunció ayer, en construir un equipo competitivo con las "ilusiones" de ascender, algo que aliviaría la economía del club y mejoraría sus posibilidades de hacer frente a un convenio de acreedores que, según sus manifestaciones, no parece inmediato.

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