Caen las incautaciones de drogas pero se mantienen las detenciones

07 mayo 2014 página 06 A Coruña.- Detenidos seis miembros de una familia por traficar con droga desde el barrio de Monte Alto Fotografía del material intervenido durante la detención
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El pasado día 9, unos agentes de la Policía Nacional observaron como se realizaba una venta de drogas en la calle del general Sanjurjo. El camello, un joven de 20 años, fue detenido y pasó a engrosar la estadística policial de arrestos por delitos contra la salud pública, mientras que las papelinas de cocaína que vendía fueron incautadas. En el primer trimestre del año, según las cifras del Ministerio del interior, se arrestaron diez personas por este motivo, una menos que en el mismo periodo de 2014. Sin embargo, las incautaciones de drogas han caído en picado, de manera que la única cifra concreta que ha dado a conocer la Jefatura Superior en lo que va de año fue medio kilo de marihuana en la operación “Comeanda”.
A esto hay que añadir la plantación de marihuana que se descubrió en Mesoiro, en marzo, donde se hallaron 65 plantas en una casa que había sido ocupada por los narcotraficantes. Pero aun así, el contraste es grande, si se compara con la operación “Posta” que llevó a cabo la Policía Nacional en Monte Alto en abril del año pasado y en la que se incautó de un kilo y medio de cocaína de gran pureza, o con la operación “Zeus”, en la que se interceptó en al ciudad a dos personas que transportaban otro kilo de cocaína a Ferrol.
  Para la Confederación Española de Policía (CEP), el motivo de este descenso en el número de incautaciones es evidente: “Es fruto de una política errada por parte de los mandos. Se potencia la persecución del menudeo en perjuicio de la lucha contra los grandes traficantes”. Para los agentes, la droga a nivel de la calle es un problema sobre todo social (el pequeño camello es muchas veces un adicto que vende para pagarse el vicio), mientras que el problema policial se concentra en el tráfico medio y grande. “Pero no se está luchando porque faltan medios humanos y materiales”, señalan las mismas fuentes.  

pocos agentes
El CEP viene denunciando desde hace mucho tiempo el énfasis que se hace de la vigilancia en al calle en perjuicio de la investigación. Los agentes dedicados a estas tareas son muy pocos. “Y tampoco los hay que se dediquen en exclusiva a la droga. El grupo es más genérico, y se les reubica en función de las necesidades. Pero eso no es criticable”, reconocen desde el sindicato. Lo que sí critican es la escasez de investigadores:  “Todas las unidades de investigación, propiedad, extranjeros, terrorismo, todas las unidades especializadas. No están bajo mínimos: están un paso por detrás”.
La situación empeora si se tiene en cuenta que, desde la erradicación del poblado chabolista de Penamoa, el narcotráfico se ha dispersado por toda la ciudad, donde cualquier piso puede ser un punto negro de venta. Eso implica que se necesitan más recursos.  “Pero el trabajo se orienta a conseguir objetivos estadísticos que no tienen nada que ver con  la seguridad ciudadana. Los parámetros del trabajo de los policías en la calle lo marca el DPO. Y además, tenemos un catálogo de puestos de trabajo diseñado para luchar contra delincuencia de hace 20 años”, critican. n

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