Baltar asegura que el expediente de despido colectivo es una medida de futuro "dolorosa"

El presidente del PP en Ourense y de la Diputación, Manuel Baltar, durante la entrevista que ha ofrecido a EFE en su despacho del Pazo Provincial de Ourense. EFE
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El presidente de la Diputación de Ourense, Manuel Baltar, asegura que el Expediente de Despido Colectivo (EDC) que afecta a 28 personas puesto en marcha en esa institución provincial, si bien es una medida "dolorosa" resulta "imprescindible": "es dolorosísimo por lo que supone" pero un proceso necesario para un ente provincial "viable que realmente opere y defienda los intereses de la provincia".

A finales de 2013, afirma Baltar Blanco en declaraciones a Efe, la Diputación de Ourense tendrá "un 25 % menos" de trabajadores que cuando tomó las riendas, en febrero de 2012, "menos músculo de personal pero más centrado en competencias propias y apoyo a ayuntamientos", precisa.

De los reproches de la oposición por incorporar dos asesores pese a este proceso, indica que "han criticado los de siempre" y apunta: "juzgo que la de Ourense debe ser en estos momentos la Diputación de Galicia que, aún incrementando esos dos asesores, cuatro por tanto del presidente, siga como la que menos tiene. La Diputación de Lugo cuenta con 27, por poner un ejemplo".

Baltar Blanco los considera necesarios, uno de ellos en materia cultural, porque la actividad en este campo es prolífica con el Teatro Principal, el Centro Cultural o la Real Banda de Gaitas, y otro para la asesoría técnica en materia jurídica, "para potenciar esas solicitudes que todos los ayuntamientos nos dirigen diariamente de cara a suplir las carencia de medios y recursos humanos".

El titular de la Diputación orensana considera "demagogia" relacionar un asunto y otro, como hacen PSdeG y BNG: "hacer eso es como decir, dejen de hacer la obra Z que vale cien mil euros, y así podrán mantener pues cuatro puestos de trabajo. Aquí hay que gobernar, aquí hay que tener las ideas claras, y en absoluto nadie ha sido llamado a engaño".

Cuando anunció el EDC, recuerda Baltar Blanco, surgieron comentarios de que "se iban a crear esos dos puestos, con las retribuciones que ya eran públicas en aquel momento, y ningún grupo de la oposición presentó ningún tipo de alegación".

"La actividad política tiene que ir más allá, y aquí lo que hay que hacer es cosas por la provincia, y yo creo que ayudará ese nuevo diseño a que las podamos hacer", enfatiza.

De su reciente queja en el Parlamento autonómico acerca de que a la Diputación de Ourense no obtiene lo que debería percibir, señala que "la respuesta tiene que venir vía presupuestos de la Xunta, y si no ha sido en 2013 pues que sea en 2014".

Bajo su criterio, hay una "cuestión clara", el artículo 142 de la Constitución Española "que habla de que las entidades locales, y la Diputación lo es, deben tener participación en los ingresos que vía tributos obtienen las comunidades autónomas. Solo puse de manifiesto que nunca había tenido lugar esa aportación de la Comunidad Autónoma a los presupuestos de la Diputación", indica.

"Me limité a constatar una realidad, no de este período, sino de siempre, y creo que es mi deber manifestarlo así a los diputados y el suyo tomar nota y ver si se cumple o no", añade.

La permanencia de las diputaciones provinciales, cuestionada tantas veces, para Baltar Blanco está clara: "quizás en otras provincias el discurso sea diferente, aquí con 92 ayuntamientos hace falta una administración que sea el ayuntamiento de ayuntamientos y preste servicios a los que los ayuntamientos no pueden llegar".

Preguntado por si algunos ayuntamientos han planteado la idea de fusionarse, como Oza y Cesuras en la provincia de A Coruña, responde que no, y subraya que la vía de la mancomunidad sí se da, con 14 municipios ahora, así como la figura de los consorcios en los que la Diputación está implicada, como el de Valdeorras.

"En el momento en que se plantee una fusión hablaremos de ello", suscribe, y señala que este debe ser un proceso "reglado y regulado de carácter voluntario".

"En los últimos cuarenta años en Galicia, la última fusión que hubo real y efectiva fue en Ourense, en Celanova y Acevedo do Río", subraya, y apunta que hubo "creación de nuevos ayuntamientos, no fusiones, pero en las otras tres provincias, en Lugo un caso, en A Coruña otro y en Pontevedra otro".

"Aquí no se ha hecho ninguna desagregación ni creación de otros municipios", añade Baltar Blanco, para quien "cooperación es la palabra mágica en el futuro de la intermunicipalidad".

Un año después de renunciar a su escaño en el Parlamento de Galicia, donde era vicepresidente primero, dice no entender la polémica sobre la gestión de los invitados a reuniones plenarias, tras los incidentes en un debate en diciembre pasado diciembre protagonizados por ahorradores afectados por participaciones preferentes y obligaciones subordinadas.

"El problema no es solamente que algunos invitados vayan ya con una finalidad clara de boicotear", considera, sino que "los que, conociendo el reglamento y debiendo atenerse a sus obligaciones como diputados, los parlamentarios, desde abajo, azucen y jaleen a los de arriba -los visitantes en la tribuna, y en alusión al BNG y AGE-, a los que se manifiestan, para así sacar tajada política", apunta.

Por ello, advierte de que hay normas democráticas a acatar "y si no somos capaces de observar ese reglamento, por parte de los mayores interesados lo digo, que son los diputados, entonces algo falla, y falla el comportamiento inicial del que asume esa condición de diputado, que no es una persona a nivel particular sino el representante de los ciudadanos que lo votaron, pero no solo de los que votaron por su partido político".

En la reuniones plenarias de la Diputación, según Baltar Blanco, especialmente en los últimos meses, como "fruto de determinada crispación", dice haber notado protestas de "grupos de personas que ya sabemos en función del orden del día que pueden tener alguna opción de visibilidad y manifestar determinada postura".

"Nuestra principal obligación es ser consecuentes con un mandato que tenemos de los ciudadanos, y representarlos", puntualiza.

Respecto a la posible rebaja de 75 a 61 el número de diputados del Parlamento gallego, Baltar Blanco recuerda que esa medida fue propuesta en el programa electoral del PPdeG, por lo que considera que ha sido avalada por la ciudadanía en las elecciones autonómicas.

"La ciudadanía ha dado al PPdeG, a pesar de la crisis económica que suele penalizar a los gobiernos, más representatividad de la que tenía en la pasada legislatura", señala, y opina que "ha sido una validación de todas las propuestas y de toda la actuación del gobierno popular en la pasada legislatura. Hemos propuesto la reducción de diputados y se llevará a cabo", asegura.

Sobre el decreto del plurilingüismo, objeto de una protesta reciente convocada por la plataforma Queremos Galego, observa que "se ha propuesto, se aprobó" y las urnas han hablado, "se puso fin a una situación, la del bipartito, en que se intentó usar la lengua gallega, que es nuestro mayor tesoro, como un arma arrojadiza y política"

"La lengua gallega hay que protegerla a tope, fomentarla, respetarla y promoverla, pero no utilizarla como un boomerang entre fuerzas políticas", concluye Baltar Blanco.

Baltar asegura que el expediente de despido colectivo es una medida de futuro "dolorosa"