Macron y Merkel se reúnen en el lugar en el que se firmó el armisticio de la Primera Guerra Mundial

Merkel y Macron, en el vagón en el que hace cien años se firmó el armisticio de la primera gran guerra | PHILIPPE WOJAZER (efe)
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El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, protagonizaron ayer un histórico encuentro en Compiégne, al norte de París, en el mismo lugar donde Alemania y las potencias aliadas firmaron el armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial
Se trata de la primera vez que los máximos responsables de ambos países visitan juntos el emplazamiento, que también sirvió como escenario, dos décadas después, de la capitulación de la Francia ocupada ante la Alemania nazi de Adolf Hitler.
Ambos líderes desvelaron una nueva placa conmemorativa en el Memorial ubicado en el llamado Claro de Rhetondes, y dejaron una imagen icónica que ha sido comparada en Francia a la que protagonizaron sus predecesores François Miterrand y Helmut Kohl agarrados de la mano en Verdun en 1984.
Tras ser recibidos por la brigada franco-alemana, creada en 1989, Macron y Merkel guardaron un minuto de silencio por las víctimas de la contienda y se dirigieron al “Vagón del armisticio”, un modelo exactamente igual al que albergó a las delegaciones aliada y alemana que rubricaron el alto el fuego el 11 de noviembre de 1918. Dentro firmaron el libro de oro del Memorial, en las que serán las últimas palabras que recoja ese documento, según explicó a Efe en una reciente entrevista el presidente del museo, Bernard Letemps.
Después de la ceremonia, Merkel y Macron departieron con varios jóvenes asistentes al evento, a quienes el francés recordó que las más de siete décadas de paz en Europa solo han sido posibles porque los países, especialmente Francia y Alemania, así lo han querido. “El mensaje es que si queremos estar a la altura de aquellos jóvenes que murieron no hay que ceder a las tentaciones de la división y afrontar los desafíos del mundo contemporáneo juntos y no unos contra otros”, agregó.
Para Macron, la etapa de Compiégne supuso la penúltima escala de lo que ha denominado como su “itinerancia de la memoria”, un recorrido que a lo largo de la última semana le ha llevado por los principales escenarios de la Primer Guerra Mundial. En su gira, ha celebrado actos con la primera ministra británica, Theresa May, con el presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, y con el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier. Pero sobre todo, le ha servido para tratar de acercarse a algunas de las regiones más deprimidas de su país y recuperar el pulso de la calle, en un momento en que su popularidad se halla en el punto más bajo, con sólo un 27% de aprobación a su gestión.
El acto central que coronará esta semana de conmemoraciones tendrá lugar hoy, cuando 72 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo se reúnan a los pies del Arco del Triunfo en París para rendir homenaje a las 16 millones de víctimas de la contienda.
Entre los invitados a la ceremonia estarán presentes Trump, Merkel o el presidente ruso, Vladimir Putin, además del rey Felipe VI y del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Tras ese acto y una comida en el Palacio del Elíseo, Merkel y Macron inaugurarán el Foro por la Paz, un evento que Francia ha diseñado para impulsar el multilateralismo y la gobernanza mundial pero en el que no participará el presidente de EEUU.
La concentración de líderes mundiales ha obligado a las autoridades francesas a realizar un fuerte despliegue de seguridad, con más de 10.000 efectivos movilizados. l

Macron y Merkel se reúnen en el lugar en el que se firmó el armisticio de la Primera Guerra Mundial