
El presidente de Novagalicia Banco, José María Castellano, y el consejero delegado, César González-Bueno, anunciaron ayer que la entidad ha pedido 6.000 millones de euros para su recapitalización, y aseguraron que esa cantidad cubre “con exceso” sus necesidades.
La cantidad exacta que recibirá el banco se conocerá probablemente en septiembre tras los resultados de las auditorías.
Ambos directivos aseguraron que la entidad continuará en solitario, y descartaron cualquier tipo de fusión o liquidación. Rechazaron tanto la posibilidad de que Novagalicia vaya a ser liquidada, como propone la Unión Europea que se haga con entidades no viables, o que posteriormente sea objeto de subasta. Además, pronosticaron que, tras ser saneado, el banco entrará en beneficios en 2013.
Castellano y González-Bueno aseguraron que siguen con el proceso de captar inversores privados, y resaltaron que lo que les interesa es que dichos inversores sean expertos en gestionar entidades que están en la misma situación que la entidad gallega.
Los directivos no concretaron la cantidad de recursos privados que podrían entrar en el banco, pero explicaron que podrían hacerlo en paralelo a la inyección pública, tras la recapitalización o en el momento previo a la salida a Bolsa.
Al ser preguntado por los requisitos de ajuste impuestos por la UE a cambio del rescate, Castellano señaló que se trata del banco que más oficinas ha cerrado y que más personal ha reducido. Tras señalar que desconoce qué nuevos requisitos le exigirán, agregó que “evidentemente, hay un camino que ya hemos recorrido”. “Evidentemente –insistió–, nos exigirán más, eso es seguro, pero más no quiere decir que tengamos que empezar de cero. Gran parte de los deberes están hechos”.
González-Bueno abundó en que, si se repasan los requisitos del memorando de entendimiento establecido para la ayuda al sistema español por la UE, “da la sensación de que somos alumnos aventajados. Hemos hecho gran parte de los deberes por adelantado”, reiteró.
Sobre una posible liquidación, el consejero delegado insistió en que Novagalicia Banco cumple “con creces y con claridad” los criterios por los que se determinará la viabilidad de las entidades participadas por el fondo estatal FROB. En su opinión, lo más probable es que seguirán todas, “pero, de no seguir alguna, seguro que no será esta, pero con seguridad absoluta”, sentenció.
González-Bueno consideró también “muy razonable” la exigencia europea de agrupar los activos inmobiliarios tóxicos en un denominado “banco malo” y explicó que Novagalicia ya los ha diferenciado en tres partes: los que irán a esa unidad, los que permanecerán en el banco bajo vigilancia especial y los activos buenos.
Sobre la futura rentabilidad de la entidad, González-Bueno reconoció que, “claramente”, no se registrará en este ejercicio, “porque hay que dar cabida –explicó-–a todos los reales decretos y las cuantías son superiores a la capacidad de generación de beneficios de la entidad”.
Por su parte, Castellano incidió en que ahora falta una recapitalización, y subrayó: “Vamos a seguir solos, a partir de ahí el banco, por así decirlo, sale de sus cuarteles de invierno y empieza una nueva etapa”. n




















