Las mareas vivas obligan a evacuar a tres mil personas de las playas

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Los  bañistas que acudieron ayer a los arenales de la ciudad para disfrutar de una tarde de sol se vieron sorprendidos por las mareas vivas que obligaron a las autoridades a desalojar las playas. Primero la de Orzán, luego la de San Roque y después, Riazor y As Amorosas. Hasta 3.000 personas tuvieron que recoger toallas y bolsas y subir por las escaleras hacia el Paseo Marítimo, con las olas subiendo detrás de ellos. La operación fue llevada a cabo por los socorristas con el apoyo de la Policía Local. 
Todo comenzó a las seis de la tarde, cuando las autoridades advirtieron de la preocupante subida de la pleamar, que amenazaba con tragarse la explanada de Las Esclavas. 
La primera medida fue cerrarla. Horas antes, las playas lucían la bandera roja que prohibía el baño, pero fue necesario extremar las precauciones a medida que la situación iba empeorando. “Ya se sabía que iba a haber mareas vivas, pero nunca se sabe cuánto va afectar a la playa hasta que llega”, comentaron los servicios de emergencia en la zona. 
Por eso no se llegó a decidir la clausura de las playas hasta que la arena comenzó a desaparecía bajo las olas, que llegaron a lamer las piedras de la base del paseo mientras los curiosos se asomaban a la balaustrada y veían como el puesto de socorrismo de Riazor se convertía en una isla en el arenal. 
El desalojo fue tranquilo porque los propios bañistas comenzaron a recoger por su cuenta las pertenencias al ver cómo avanzaba el mar, pero el Ayuntamiento decidió mantener clausuradas las playas hasta las ocho y media de la tarde, pasada la pleamar. Aunque en los arenales más protegidos, como San Amaro u Oza, los bañistas pudieron seguir disfrutando de un día de sol sin mayores problemas.

retirada de vallas
Pero además, también fue necesario retirar las vallas instaladas en Riazor para el concierto del Noroeste Pop Rock que está previsto que se celebre el jueves y el viernes, cuando actuarán grupos como Sidonie y Los Planetas. Todo estaba listo pero los operarios tuvieron que recogerlo a toda prisa, aunque para las nueve de la noche la situación ya había regresado a la normalidad y las aguas del mar a su cauce. 
Los servicios de emergencia no esperan que la situación se repita en los próximos días, porque la de ayer fue la marea más fuerte de la temporada, según los pronósticos meteorológicos. A partir de hoy bajará a razón de medio metro por día, así que es poco probable que obligue a más evacuaciones de bañistas. Además, se espera que el tiempo vuelva a empeorar.

Las mareas vivas obligan a evacuar a tres mil personas de las playas