Galicia inicia el descenso de la tercera ola con la bajada de la incidencia

Los sanitarios atienden a un paciente con Covid-19 en la unidad de vigilancia postquirúrgica del CHUO | brais lorenzo (efe)
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El conselleiro de Sanidad, Julio García Comesaña, destacó que se empieza a observar una “tendencia decreciente” en la expansión del virus en Galicia, en esta tercera ola, por lo que cree que las restricciones están “dando fruto” aunque advirtió de que se puede ser “optimistas pero no triunfalistas”. 


En una rueda de prensa sobre los asuntos tratados en la reunión del comité clínico del lunes, también informó de que en este momento, a 1 de febrero en Galicia hay catorce casos confirmados de la variante británica del virus, aparte de uno de la variante sudafricana, y otros 200 casos en estudio.


Actualmente, calcula que la penetración de la cepa británica del Covid-19 en Galicia se sitúa entre un 8 y un 10%, al igual que en el resto de España, y que con la tasa de progresión actual podría llegar a ser una cepa dominante “entre cuatro y ocho semanas”.


Presión en los hospitales

Pese a este avance de la nueva variante, Comesaña dibujó un panorama optimista de evolución de la enfermedad, en lo que se refiere a los contagios, mientras la presión en los hospitales aún sigue siendo preocupante.


De hecho, hay dos hospitales, los de A Coruña y Ferrol, que están “cerca” de alcanzar la fase cuatro del plan de contingencia en sus unidades de críticos. En todo caso, el conselleiro ha explicado que se buscarán “alternativas” como el traslado de pacientes, llegado el caso.


Un traslado que se produjo en otros hospitales, en función del sistema de “corredores sanitarios” establecido por el Servizo Galego de Saúde (Sergas), con 19 pacientes del área sanitaria de Ferrol y otros 7 de la de Pontevedra trasladados, mientras el resto de las áreas siguen siendo “autosuficientes”, según el gerente del Sergas, José Flores.


Flores advirtió de que la ocupación de camas de críticos en los hospitales gallegos es de un 42%, y en los últimos siete días se ha producido un incremento del 37%.


Frente a este situación en los hospitales, los datos de incidencia acumulada en Galicia permiten afirmar “un cambio de tendencia” con una “fase descendente”, ha indicado la directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán, aunque instó a mantener la cautela porque “cualquier factor” puede cambiar esta progresión.


Durán habló de “brotes verdes” en la evolución de la pandemia como que el número de reproducción instantánea, los contagios que se originan por cada caso, está por debajo de uno y que la incidencia acumulada a siete días ha bajado de los 389 por 100.000 habitantes hace una semana a 323 ayer mismo.

Además, el incremento de esta tendencia acumulada fue de un 6,6%, hasta alcanzar “un máximo” el pasado día 22 de enero, y un reducción del 4,6% desde entonces.


Entre otras cuestiones, subrayó que el “número reproductivo instantáneo”, que evidencia cuantos contagios derivan de una persona infectada, está ya por debajo de 1 a día de hoy, una “figura que se reproduce en todas las áreas sanitarias”.


Por áreas sanitarias, aunque todas están aún por encima de los 550 casos a catorce días, hay cinco que han reducido la incidencia a siete días en la última semana, que son A Coruña, Ferrol, Santiago, Ourense y Vigo, mientras que preocupa más la situación de Lugo y Pontevedra porque no se ha reducido este índice.

Relajación de las restricciones


Así, el conselleiro instó a “no caer en triunfalismos” y mantener el cumplimiento estricto de las medidas puestas en marcha, sobre las que ha dicho que hay que “esperar un poco más” para su revisión, en concreto las más restrictivas decretadas la semana pasada, como el cierre perimetral de todos los municipios y el de la hostelería.


Sin embargo, Comesaña destacó que “por primera vez” en un mes puede hablarse de una bajada en la incidencia acumulada a nivel gallego, que vivió su máximo el pasado 22 de enero.


Añadió que volverá insistir “por cuarta vez” al Ministerio de Sanidad para que permita un mayor margen a las comunidades, con la flexibilización del toque de queda y el confinamiento por municipios, así como un reparto de vacunas en función de la población diana, ahora que se vacunarán a los mayores de 80.

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