Reportaje | El puerto interior sigue su actividad ajeno a cómo se desafectarán algunas zonas

11
|

Los terrenos portuarios están en el centro del debate entre las distintas administraciones, sobre todo aquellos que irán quedando desafectados en los próximos años que corresponden a los muelles de Batería, Calvo Sotelo y parte de San Diego. Si bien su venta estaba prevista en un convenio de 2004 para conseguir fondos con los que compensar los gastos del Puerto Exterior de punta Langosteira, el Gobierno local de la Marea fue el primero en defender que el espacio ahora en manos de la Autoridad Portuaria se convirtiese en suelo público. Aunque el Gobierno central aún no haya movido ficha de manera oficial desde el cambio de color político, se confía en alcanzar un acuerdo para encontrar un destino o uso que convenza a todos por igual.   

El cruce de acusaciones y declaraciones sobre la dársena interior del Puerto de A Coruña a nivel político implica que se dé la impresión de que en la zona ya no hay empresas pero este espacio sigue siendo uno de los pocos polos industriales que quedan en el municipio. Si bien es cierto que el muelle de Batería está infrautilizado desde hace años, salvo para que amarren los remolcadores, y que en Calvo Sotelo se van notando cambios debido a la futura desafección, sin ir más lejos en San Diego todavía hay un gran volumen de negocio. 

Previsiones y objetivos
En este último caso, la búsqueda de un mayor y mejor servicio de ferrocarril que permita un movimiento de mercancías continuado también está en la mesa de manera cíclica, porque la liberación del suelo en ese ámbito está prevista para dentro de algunos años más. 

Según fuentes de la propia Autoridad Portuaria, los cambios más viables ahora por la implantación de empresas existente son los de los muelles más próximos al Palacio de Exposiciones y Congresos (Palexco), a excepción del de Transatlánticos que está en pleno auge desde hace unos cuantos ejercicios por el trabajo conjunto del Puerto y de la consignataria Rubine e Hijos, la gestora de la Terminal de Cruceros. 

Tras meses de disputas, hace algún tiempo que hay bastante coincidencia de pareceres entre las instituciones públicas y todas quieren que los espacios reviertan en beneficio de la ciudadanía, pero siempre con garantías para que la Autoridad Portuaria pueda ir reduciendo la deuda que contrajo  para construir punta Langosteira hace ya más de una década. 

Condonación
Viendo lo que ocurría con el Consorcio Valencia 2007, se exigió de forma  masiva desde distintos grupos políticos, vecinales y sociales la condonación de esos gastos. 
Pero para que el proceso pase a una nueva fase después de los compromisos que había adquirido la Xunta con el Gobierno central y Puertos del Estado –que en cierto modo quedaron sin validez tras el cambio de Ejecutivo en Madrid– el equipo de Pedro Sánchez debe aclarar su postura. 

El que ese asunto se mantenga en el aire no impide que en el resto del recinto portuario la vida siga. Los tráficos entran y salen de manera masiva divididos entre pescados, petróleo, graneles agroalimentarios (de los que buena parte se han trasladado ya a la dársena exterior) y sólidos. También para esas estadísticas cuentan los cruceros y otras muchas empresas punteras, pero de las interioridades del Puerto coruñés la ciudadanía apenas conoce secretos y realidades.

Reportaje | El puerto interior sigue su actividad ajeno a cómo se desafectarán algunas zonas