La marcha contra los recortes concluyó con la lectura de un manifiesto por parte de los escritores Marta Sanz y Benjamín Prado, en el que se recoge que las medidas “son una agresión sin precedentes, no solo a los derechos de trabajadores y ciudadanos, sino a los fundamentos de la propia democracia”.
Señala que es una agresión de consecuencias laborales, sociales, económicas y políticas que debe tener la respuesta social y sindical adecuada.
Además, subraya que los recortes son a costa de los “de siempre”, parados, empleados públicos, pensionistas, jóvenes, mujeres e inmigrantes. En cambio, destaca que no les afecta a las corporaciones empresariales o a las rentas más altas, “porque no conviene molestar a los amigos”.
Asimismo, critica el cinismo “insuperable” de Rajoy y recalca que al Gobierno le hace falta una buena dosis de “humildad y sensibilidad” hacia los sectores más débiles.
Afirma que el Ejecutivo gobierna a golpe de decreto, “lo que implica un creciente deterioro de las instituciones democráticas” e incide en que se suma a la reforma laboral, que vulnera la negociación colectiva, recorta derechos y facilita aún más el despido “que hará que se superen los 6 millones de parados”. n efe




















