Las grandes ciudades españolas se blindan con maceteros y bolardos mientras esperan instrucciones

Un operario municipal coloca maceteros en Madrid | mariscal (efe)
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Madrid y otras ciudades españolas reforzaron ayer sus medidas de seguridad para proteger sus espacios más concurridos tras los atentados perpetrados en Cataluña, aunque otras prefirieron esperar a que a la mesa de evaluación de la amenaza terrorista decida si aumenta al máximo el nivel de alerta.
El Ayuntamiento de Madrid colocó maceteros y bolardos en calles céntricas de la capital, una medida de seguridad que ya se tomó en otras ocasiones cuando Madrid ha sido sede de eventos multitudinarios.
Fuentes municipales confirmaron la colocación de estos elementos desde el jueves por la noche en diversas calles de Madrid que por motivos de seguridad no se quisieron concretar.

Orden de interior
Fue el Ministerio de Interior, que coordina los dispositivos de seguridad en materia de terrorismo, quien dio anoche la orden al Ayuntamiento de limitar la circulación de vehículos en determinadas zonas especialmente transitadas de la ciudad.
En Barcelona, los Mossos se mantienen en máxima alerta para prevenir nuevos sucesos como los de ayer en la Rambla o en Cambrils. Ayer ya se han levantado todas las restricciones de tráfico en el centro de la ciudad condal.
Lloret de Mar activaron un protocolo de prevención para proteger a la población de uno de los principales destinos turísticos de Cataluña, con medidas como mantener levantados los postes automáticos en horario de tarde y solo dejar pasar a vehículos autorizados.
Otras ciudades, como Soria y Zamora, también han recurrido a colocar bolardos y maceteros en las principales calles peatonales, concretamente en las calles de acceso al Colado y en la entrada de la calle Santa Clara, respectivamente.

Barreras de hormigón
En Palma se levantaron barreras de hormigón como las ya usadas en los últimos meses durante actos multitudinarios, aunque las fuerzas y cuerpos de
Seguridad estudian colocar bolardos en puntos muy concurridos de la ciudad.
Por su parte, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, se ha mostrado “prudente” y no ha mencionado actuaciones concretas en la ciudad, aunque no ha descartado que los bolardos o los maceteros grandes sean algunas de las opciones que se están barajando.
Otros lugares prefieren esperar a la decisión de la mesa de evaluación, como Pamplona, que mantendrá las mismas medidas de seguridad que hasta ahora mientras no reciban otras indicaciones y, por lo tanto, no colocarán estas barreras de momento, como sí hicieron durante las pasadas fiestas de San Fermín.
Palencia aguarda a que la semana que viene se reúna la Junta Local de Seguridad para tratar todos los temas relativos a las Fiestas de San Antolín y entonces se estudiarán las opciones de refuerzo necesarias en aquellos lugares donde se prevean aglomeraciones de gente.
De la misma manera, los responsables de seguridad de Cartagena decidieron mantenerse a la espera de recibir instrucciones del gabinete de crisis y las autoridades de Burgos decidieron mantener las mismas medidas de seguridad que se contemplan en el nivel cuatro de alerta y ninguna más, por el momento.

Acceso restringido
En Valladolid, el concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, consideraron que la implantación de nuevos bolardos y maceteros para incrementar la seguridad son innecesarias.
León descartaron colocar más barreras en las calles porque el centro ya tiene el acceso restringido y no se puede entrar sin tarjeta de residente, aunque mantendrán los existentes complementados con cámaras.
Tampoco en La Rioja tienen previsto adoptar este tipo de medidas.

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