Dos vigilantes perseguirán las faltas de urbanismo y medio ambiente

La parcela municipal de Sabón centraliza los trabajos de servicios, medio ambiente y obras
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  Las concejalías de Urbanismo, Obras y Medio Ambiente definieron ayer las funciones y el personal del departamento de Disciplina Urbanística. Este nuevo organigrama contará con dos personas que se encargarán de vigilar las infracciones relacionadas con las tres áreas. A mayores, la plantilla se completa con un jurista y tres administrativos.

Estas irregularidades “no estaban atendidas de forma específica”, explican desde el Ayuntamiento. A partir de ahora, estas infracciones se gestionarán en un único departamento lo que permitirá que se “agilice la denuncia y la tramitación”.

Además, uno de los aspectos que resalta el alcalde, Carlos Calvelo, es la intención de que estos dos vigilantes tengan “rango de autoridad”. El objetivo, subraya el mandatario es que “sus informes tengan un mayor valor legal”.

 Obras ha recibido alrededor de 1.900 avisos para reparaciones en los últimos ocho meses

 

Coordinación > En la misma reunión en la que estuvieron presentes Alberto Castro (concejal de Urbanismo), Víctor Merelas (Medio Ambiente) y José Ramón Amado (Obras y Servicios), también se puso sobre la mesa otra actuación que tiene como objetivo mejorar la efectividad de los trabajos de limpieza, mantenimiento, jardinería o playas. Para ello, la intención del gobierno local es que los operarios de todas estas áreas trabajen a partir de ahora de manera coordinada.

El primer paso que han dado ha sido que las casi ochenta personas que se dedican a estas labores tengan como punto neurálgico un mismo lugar, la conocida como parcela de servicios del polígono de Sabón.

A mayores, el Ayuntamiento ha dotado esta finca de unas nuevas oficinas –unas dependencias de construcción prefabricada– desde donde se centralizarán todas estas actuaciones.

Para dotar de plazas de aparcamiento esta instalación, el gobierno local también ha decidido construir unas aceras delante. Con ello se evitará que los vecinos que acuden allí tengan que entrar con sus vehículos dentro del recinto municipal.

Los concejales directamente implicados en esta nueva reorganización municipal serán Merelas y Amado. “Hemos cambiado la forma de organización de las concejalías de Obras y Medio Ambiente porque antes estaba sujeta a motivos políticos y ahora se fundamente en otros criterios que buscan el aprovechamiento de todo el personal que trabaja en el área de servicios”, subraya el responsable de Obras.

También justifican este nuevo esquema en que desde el 1 de agosto del año pasado, han recibido 1.879 avisos relacionados con diversos temas. Los concejales implicados indican que entre las reclamaciones más numerosas se encuentran las reparaciones del alumbrado y mobiliario público y elementos como aceras. A esto se suman la reparación de aparatos eléctricos municipales.

La media de incidencias atendidas al día durante los últimos ocho meses son de ocho. En el caso de Obras, apuntan, los avisos llegan tanto por registro de entrada como por llamadas telefónicas, correos o en persona.

Las demandas vecinales son variopintas: arquetas rotas, deficiencias en bancos o papeleras, desbroces, aceras estropeadas, deficiencias en la señalización viaria, peticiones de pasos peatonales y bandas rugosas e, incluso, la retirada de colmenas de abejas.

El 95% de estas actuaciones se han realizado por el propio personal municipal, que si pide la contratación de empresas externas para la realización de estos trabajos suele ser por la necesidad de alguna maquinaria concreta. En este último apartado se encontrarían actuaciones como la retirada de residuos o las roturas de elementos de las áreas infantiles.

Dos vigilantes perseguirán las faltas de urbanismo y medio ambiente