El MAC es la única entidad que apoya a artistas de forma integral en Galicia

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Vienen de inaugurar una exposición protagonizada por 17 talentos que pasaron una corta etapa de sus vidas en la avenida de Arteixo poniéndole alas a sus proyectos. La muestra “Velar y desvelar” confirma la apuesta de un museo único en su especie, que no tiene parangón en la ciudad ni en toda la comunidad. A día de hoy, tiene la exclusiva no solo de potenciar lo que rumian los becarios en su espacio, sino de darle billetes de avión a tres creadores al año para que emigren a una capital a respirar de otra cultura y vengan con los deberes hechos, esto es, con una idea firme en su cabeza para desarrollar. 
Y es que en A Coruña ninguna  institución ni organismo público oferta convocatorias similares dirigidas a artistas. Solo el teatro Colón es cuna de proyectos que mecen durante varias semanas para presentárselos a la butaca recién salidos del horno. Aunque desde la Diputación pretenden darle continuidad a las residencias por las que ya han pasado Henrique Peón, Caramuxo Teatro o Javier Martín, entre otros, falta resolver en estos meses quién llevará las riendas del auditorio para continuar amamantando las diversas propuestas teatrales o de danza. 
Asimismo, el Ayuntamiento estudia impulsar de alguna forma los trabajos de creadores, incluso desde el organismo provincial aseguran que pensaron en hacerlo en un primer momento de manera conjunta, pero todo está parado hasta que se aclare el futuro del espacio.  Los últimos en pisarlo fueron los de la compañía Voadora, que mostrarán el resultado, “Calypso”, el 3 y 4 de febrero.  
Cuenta la directora del MAC, Carmen Fernández, que los diez nombres locales, los tres nacionales y los otros cuatro internacionales que cuelgan obras en el centro responden a un programa de cooperación que sale de los Pirineos con el propósito de darle dinamismo al edificio. En siete años, han sumado una lista importante de artistas. A los que hacen las maletas, el MAC les condece una ayuda de 16.000 euros más los honorarios necesarios para trabajar. Una vez de vuelta en España, sus criaturas se pasean en una exposición que incluye catálogo. 
En cuanto a los diez que cobijan entre sus paredes, reciben 1.500 euros cada mes. Están dos y durante este tiempo, la responsable indica que les costean los materiales y a los comisarios que les orientan. También salen de la cueva para conocer otras iniciativas con casa en el Musac leonés o el Marco vigués: “Nos ocupamos de ellos de modo integral” y se ellos quedan con todo lo que producen: “Esto les permite capitalizar su obra. Si tienen la suerte de venderla, es fantástico”. Son diez los que se benefician del modelo, pero este año gracias a la colaboración con una entidad internacional serán doce. 
En otro apartado, el MAC inyecta partidas concretas para que los creadores puedan llevar adelante un programa específico: “Se destinan a gestiones rápidas en un determinado sitio”. Más allá de las residentes artísticas, el museo incorpora desde 2016 una nueva forma de acercar la impronta al rural a golpe de obradoiros. n

El MAC es la única entidad que apoya a artistas de forma integral en Galicia