Libretas y lápices hondureños con “fabricación” en A Coruña

belén pedreira es la coordinadora del proyecto quintana
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Son malos tiempos, también en A Coruña, pero todavía hay personas desinteresadas que siguen apostando por el desarrollo en otros lugares del globo. Siempre precisan, no obstante, de una mano que les ayude a mantener los proyectos que sostienen el futuro más allá de nuestras fronteras a flote.
La ONG Comité Óscar Romero convoca hoy una velada solidaria para sumar ilusiones, de 10 en 10 euros, para unos jóvenes que a priori estarían condenados al fracaso. La cita, a las 19.00 horas en el Museo de Arte Contemporáneo Gas Natural Fenosa, MAC, tratará de explicar la situación a los asistentes. Habrá una conferencia sobre “La Educación en Honduras” del padre Patricio Larrosa, un lapso para informar sobre las “Becas Padre Boado” y la subasta de un cuadro donado por el pintor Felipe Criado.
Pero como hay eventos más asépticos, que no llegan al meollo de la lucha silenciosa que se vive allá, la coordinadora del proyecto, Belén Pedreira, cuenta que, en síntesis, su labor es dotar a los niños de lápices, cuadernos, libros y ropa para que sean en alumnos de pleno derecho.
Su implicación con la iniciativa, que surgió hace 10 años tras visitar el país y sentir de cerca la situación de pobreza infantil, le hace criticar un problema muy grave. En el fondo la falta de educación puede condenar a un país y es eso lo que vio en Honduras. “Allí los niños apenas asistían a la escuela porque tienen que trabajar y aunque el colegio es gratuito hay que pagar el uniforme, los zapatos, los útiles escolares...”, resume.
Incluso por llevarse las notas a casa, sean buenas o malas, hay que abonar una cuota que también existe para aquellos que se animan a aprender informática.
Por ello, aunque los lápices en sí no se fabrican en la ciudad sí es necesario que la fabricación económica para el proyecto se produzca aquí, en un contexto en el que las ayudas económicas a la solidaridad han mermado.
“Empezamos trabajando con 25 menores y ahora ya tenemos a 164 niños de Educación Primaria”, estima, respecto a la ayuda que prestan en la ciudad de El Progreso, donde en un decenio han aportado las bases para un futuro mejor a “260 jóvenes”. De todos ellos, 38 cursan ahora la Educación Secundaria y dos ya van a la universidad, tras tocar la conciencia de las familias para cambiar su visión de la vida de modo que permitieran ofrecer unos estudios a sus hijos.
La solidaridad que buscan en A Coruña ya la tienen al otro lado del Atlántico, pues los niños mayores que estuvieron en el plan ejercen de tutores de los pequeños. “Muy pocos se han quedado por el camino y si no estuviésemos allí la mayoría no habrían sido escolarizados”, destaca Pedreira, que hace viajes de supervisión unas tres veces al año.

Libretas y lápices hondureños con “fabricación” en A Coruña