
El Parlamento de Cataluña aprobó ayer una propuesta de pacto fiscal avalada en su integridad por CiU, ICV-EUiA y ERC y apoyada parcialmente por el PSC, aunque tanto los socialistas como el PPC se desmarcaron de los puntos que hacían referencia a la columna vertebral del modelo: la Hacienda propia.
Con el pleno extraordinario celebrado ayer se cerró el primer capítulo de la reivindicación del pacto fiscal, el de la negociación interna en Cataluña, y a partir de ahora el Gobierno de Artur Mas se tendrá que ver las caras en la mesa negociadora con el Ejecutivo central, que ya ha dejado claro que su prioridad no es otra que el combate contra la crisis económica.
Mas aseguró que la propuesta del pacto fiscal solucionaría en gran medida los apuros financieros que atraviesa el país: “Solo reconduciendo la mitad de nuestro déficit fiscal, Cataluña en este momento tendría déficit cero”.
Un día después de que el Gobierno catalán revelase que se acogerá al fondo de liquidez autonómico, Mas proclamó desde el Parlamento que “Cataluña tiene más que nunca la necesidad de buscar caminos de salida” a la actual situación de agobio económico.
“Saldremos de esta mucho mejor con el pacto fiscal”, afirmó Mas, para quien Cataluña “es un país suficientemente productivo y creativo como para que, con su propio esfuerzo” registre hoy déficit cero e incluso le “sobre dinero” para evitar los ajustes en el gasto presupuestario que ha venido aplicando la Generalitat.
Por otro lado, Aragón y Asturias descartaron ayer oficialmente acudir al fondo de financiación del Gobierno central, al que ninguna autonomía quiere definir como “rescate”.
Las comunidades que decidan acogerse al fondo soportarán un mayor control de las cuentas regionales por parte de la Administración central. n




















