La Cámara de Comercio avisa de que queda mucha crisis y apuesta por la industria para salir de ella

Castro-Rial habló del futuro de la institución que preside PEDRO PUIG
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La Cámara de Comercio de A Coruña está “totalmente saneada” pero, pese a esa posición privilegiada, su presidente reconoce que “queda mucho camino por delante para salir de la crisis”. Marcelo Castro-Rial, que ayer ejerció de protagonista en los Desayunos del “Fórum Europa. Tribuna Galicia”, defendió la necesidad de impulsar la creación de nuevas industrias en la comarca delante de numerosos responsables políticos y empresarios.
“Hay que apostar por la reindustrialización y porque fluya el crédito y se apruebe una nueva fiscalidad con incentivos para las pymes; es absolutamente necesario”, recalcó Castro-Rial, en un discurso en el que también defendió el sector servicios.
Señaló que pese a que la economía coruñesa está basada en su mayoría en la hostelería y el comercio sigue “representando el 42% del Producto Interior Bruto de Galicia y se ha crecido”. No obstante, para que la situación repunte de verdad reiteró la necesidad de que los servicios se combinen “con la industrialización”.
Así analizó la situación actual del mundo y recordó que tan solo una parte de Europa está en crisis. Por ello recomendó a los empresarios y a los nuevos emprendedores que busquen una salida a su negocio en la “internacionalización” porque “en muchos casos es una apuesta clara por la supervivencia”. “Entre 2011 y 2013 esta cámara ha realizado 50 acciones de promoción en el exterior en países como Angola, Francia, Guinea Ecuatorial, Suiza, Estados Unidos...”, destacó.
En este sentido, rememoró lo que ocurría hace unos años cuando quedaban plazas libres en estas misiones comerciales.
“Ahora si tuviésemos capacidad para doblar el espacio irían más representantes”, subrayó, por lo que a su juicio la “salud exportadora de las pequeñas empresas coruñesas está en magníficas condiciones”.

buenos resultados
Las mismas que vive la Cámara pese a la recesión y al cierre de muchas compañías. Al menos así lo afirmó Castro-Rial, que comentó que la institución que preside “ha sabido hacer los deberes y está totalmente saneada y sin deudas”. “Las cuentas acaban cada año con superávit”, recalcó pero, pese a ello, reclamó el apoyo económico del Ayuntamiento, la Xunta y la Diputación.
Consciente de los cambios que se avecinan por la Ley de Cámaras y de que no habrá cuotas, el presidente también confía en poder financiarse con las “aportaciones voluntarias, el cobro por los servicios y las encomiendas” que les puedan llegar. n

La Cámara de Comercio avisa de que queda mucha crisis y apuesta por la industria para salir de ella