Los vehículos de reparto se apoderan de las nuevas aceras de la calle de la Torre

Las furgonetas subiéndose a las aceras para hacer el reparto son una visión común cada mañana en la calle de La Torre | patricia g. fraga
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La recién reformada calle de la Torre, la vía que vertebra el barrio de Monte Alto, se reabrió el mes pasado sin espacios de aparcamiento y con aceras más anchas, para hacerla más agradable al tránsito peatonal. Sin embargo, como estas aceras no tienen bolardos, también disfrutan de ellas las furgonetas de reparto, porque los conductores estacionan encima de ellas para hacer el reparto. Es un fenómeno que no ocurría antes, puesto que los propios vehículos aparcados lo impedían en muchos de los tramos, pero que ahora se ha convertido en una escena habitual sobre todo a primera hora de la mañana. De momento, el Ayuntamiento ha decidido no instalar bolardos. 
“Iso non é regular”, reconoció el concejal de Regeneración Urbana, Xiao Varela, refiriéndose al hábito de algunos repartidores de subirse a las aceras. Recuerda que como parte del proyecto de reforma de la calle la Torre, se creó una nueva zona de carga y descarga. También manifestó que los comerciantes están en contra de esta práctica: “O que ten un interese particular pode estar dacordo, pero foron os propios comerciantes os que impulsaron que as rúas foran para os peóns”, sentenció Varela. 
Para el edil, la calle todavía se encuentra en una “primera fase”, un proceso de adaptación por parte del público, y es demasiado pronto para adoptar medidas. En todo caso, a Varela le parece más una cuestión de disciplina viaria (es decir, de vigilancia por parte de la Policía Local) que de bolardos sobre todo porque los casos “están sendo moi puntuais, así que trataremos de evitar esas barreiras se non son necesarias”.Zonas ocupadas 
Por otro lado, desde la Asociación de Transportes Ligeros, su presidente, José Manuel Reimúndez critica que las zonas de carga y descarga cercanas a la calle de la Torre suelen estar ocupadas. “Ademais, hai un problema,   é que os negocios non abren todos á mesma hora”, señala. Eso significa que muy a menudo, se encuentran vehículos aparcados que pertenecen a conductores que creen que el reparto ya ha terminado, aunque aún se encuentren dentro del horario.
Además, también son utilizadas de forma indebida por furgonetas de empresas, como albañiles o fontaneros, u otras auxiliares, que estacionan allí más de la media hora permitida por la normativa. En estas condiciones, los repartidores se las arreglan como pueden: “Tivemos unha reunión co concelleiro (Daniel Díaz Grandío, concejal de Movilidad) e dixo que habería zonas de carga e descarga, pero hai poucas e non se respectan”. 
Reimúndez asegura que para un repartidor es una incomodidad no aparcar en una zona reglamentada, y que si lo hace es solo porque no tiene otra opción. “Noutras cidades, como Santiago, si se respecta”, añade. 
Denuncias 
Hay que señalar que el año pasado se incrementó el número de denuncias por aparcamiento en zonas de carga y descarga. Fueron 2.819 sanciones, a las que hay que añadir 612 por vehículos con permiso pero que aparcaron más de media hora. Es decir, que muchos de los sancionados son turismos que simplemente ocuparon irregularmente el espacio, pero también se han dado casos en los que se ha multado a los propios transportistas.
La razón es denunciada por el propio gremio: “Hay compañeros que como saben que es difícil aparcar, en vez de traerse el coche para venir hasta A Coruña, se traen la furgoneta”. l

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