El texto cuestiona la independencia del Banco de España como regulador y recomienda que se realicen “reformas legislativas”

|

El informe se refiere con dureza al Banco de España, cuya independencia como regulador cuestiona abiertamente. En el documento se denuncia que la actividad del Banco de España como supervisor del sistema financiero no tiene la misma independencia que sus operaciones de política monetaria y pide “reformas legislativas” para igualarlas. Los técnicos del Fondo también sugieren que el Banco de España tenga capacidad para intervenir entidades problemáticas y liquidarlas sin necesidad de adoptar medidas extraordinarias, de manera similar a como funciona la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC, según sus siglas en inglés) de EEUU.

El FMI dice que, para que el saneamiento sea efectivo, es imprescindible “una puesta en práctica completa de las reformas, incluyendo valoraciones independientes y completas, un sistema creíble para parar la crisis, más reestructuración de bancos débiles y afrontar los activos heredados”.

 

Reconversión > De este modo, el estudio de la entidad internacional considera que es necesario realizar una profunda reconversión bancaria y para su realización sugiere una lista de deberes que cuenta con diecisiete apartados, de los que tres deben ser puestos en práctica de manera “inmediata”, una docena en un periodo de entre uno y tres años, y tan solo dos de ellos pueden esperar hasta 2017 como máximo. El informe también incluye la posibilidad de que se de un escenario favorable, en el que solo serían necesarios 25.000 millones. Pero también advierte de que eso sería casi milagroso. La clave es que, para que eso se dé, el PIB español debería caer un 1,6% este año y crecer un 0,1% el que viene. A su vez, para que se dé esa situación, el déficit público debería haber sido del 6% en 2011. En realidad, el desequilibrio llegó al 8,9%, lo que a su vez obliga a un ajuste mayor, dispara los intereses de la deuda y sepulta al país en una recesión aún mayor.

 

El texto cuestiona la independencia del Banco de España como regulador y recomienda que se realicen “reformas legislativas”