
Las autoridades sirias han comenzado a trasladar parte de sus armas químicas fuera de los almacenes, según informaron funcionarios estadounidenses al diario “Wall Street Journal”.
Desde el comienzo del conflicto, en marzo de 2011, Estados Unidos, los países europeos y sus aliados en la región han observado con preocupación las reservas de gas sarín, gas mostaza y cianuro de Siria.
A lo largo de estos 16 meses, han vigilado las instalaciones en las que las autoridades sirias guardan su arsenal químico, que se cree que es el mayor del mundo, para detectar cualquier movimiento en su ubicación.
Los funcionarios estadounidenses están divididos en torno al significado de los movimientos. Unos temen que el Gobierno de Bachar al Asad pretenda usarlos contra los rebeldes o la población civil, mientras que otros creen que está poniendo a salvo las armas químicas para que no caigan en manos rebeldes.
matanza
La masacre de más de 200 personas en la localidad siria de Tremseh, que podría ser una de las más sangrientas desde el comienzo de la rebelión en 2011, vuelve a cuestionar el efecto que la actual mediación internacional tiene en el conflicto en Siria.
Ubicada en la provincia central de Hama, uno de los feudos opositores al régimen de Bachar al Asad, la devastada localidad de Tremseh continuaba ayer cercada por las tropas gubernamentales tras la matanza denunciada por la oposición.
El activista Abu Gazi acusó ayer a los “shabiha” (sicarios del régimen) de los asesinatos y precisó que el Ejército sirio comenzó a asediar el pasado jueves la zona, antes de bombardearla con intensidad.
Posteriormente, fuerzas armadas irrumpieron en las calles de Tremseh y se enfrentaron a rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS), que lograron abrir vías para que la población pudiera huir, aseguró Gazi.
El opositor Observatorio sirio de Derechos Humanos señaló, por su parte, que decenas de rebeldes perdieron la vida en esos ataques, y que el impacto de los misiles causó la muerte de otros tantos civiles.
Los también opositores Comités Coordinación Local equipararon esta forma de actuar con otras operaciones realizadas por las fuerzas leales al régimen y denunciaron la muerte este viernes de medio centenar de personas en actos de violencia como la represión de las protestas, muchas de ellas en solidaridad con Tremseh.
En el recuerdo está la masacre de Hula, donde el pasado 25 de mayo murieron 165 personas, muchas de ellas mujeres y niños, según la ONU. n




















