El estado en el que un residente en un piso de la calle del Alcalde Lens dejó el inmueble tras ser desahuciado por impago del alquiler volverá a sentarlo ante un juez el próximo día 17 y, en esta ocasión, puede enviarle a la cárcel. Un año y medio de reclusión solicita para él la Fiscalía, que le acusa de un delito de apropiación indebida y de una falta de daños, por los destrozos que se encontró el propietario de la vivienda y la falta de parte del mobiliario.
Según se recoge en el escrito de acusación, el piso estaba amueblado con distintos enseres y efectos propiedad del arrendador, que en el período de alquiler sufrieron graves desperfectos a manos, cree el fiscal, del arrendatario: los pomos de dos de las puertas aparecieron rotos, al igual que cuatro puertas, y una mampara acristalada de la terraza también sufrió destrozos y tuvo que ser sustituida.
Cuando el propietario volvió a entrar en el inmueble, después de que el juzgado ordenara el desahucio del inquilino por falta de pago, en octubre de 2008, se encontró con que el hombre se había llevado algunos de los muebles, en concreto, el estante modular del televisor, un espejo de consola, un taburete de cocina, dos mesillas de noche, tres lámparas y una bombona de butano, además de varios juegos de sábanas, mantas y colchas.
intencionados
La Fiscalía tiene indicios de que los desperfectos fueron causados “de forma intencionada” por el procesado, para “menoscabar la propiedad ajena”, e, igualmente, sostiene que el robo de los efectos se llevó a cabo “con ánimo de obtener beneficio ilícito”.
En este sentido, en el escrito remitido al juzgado de lo penal número 4, el encargado del enjuiciamiento, se solicita, junto a la pena privativa de libertad, la imposición de una multa de 120 euros por los daños, y el pago de indemnizaciones de 338 euros, que es el coste de la reparación del cristal de la terraza, y 875 por los muebles y efectos que faltaron de la casa. n a.b.






















