La desatención de varios dueños de fincas del Ofimático obliga a los vecinos de Eirís a limpiarlas

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La presidenta de la asociación vecinal, Mónica Díaz, cuenta que aunque las parcelas están repartidas, “aínda non está firmado e os propietarios lávanse as mans”. Así que los que colindan con terrenos llenos de toxos y maleza se ven obligados a retirarla ellos mismos ante la pasividad de quienes no quieren atender sus propiedades. 


Por otro lado, el comercio del barrio perdió fuerza al derribarse las cerca de 50 casas en Xuxán, As Cernadas y Eirís de Abaixo, que no se suplieron con nuevos residentes. Eirís se quedó cojo en ese momento y con problemas de tráfico, algo que se alivió en parte por la apertura de los viales del Ofimático. Eirís soportó siete años de tapones a hora punta propiciados en parte por la salida de los autobuses de los colegios Marista Cristo Rey y Eirís que saturaban la avenida de Monelos y Pedralonga. Sin embargo, al incorporar a la circulación dos calles del Ofimático, el flujo de coches se reparte. 

Después, está el paisaje de grúas que observan desde hace años. Las vallas son un elemento fijo junto a los andamios y la maleza que crece libre. Los también afectados quieren nuevos vecinos a los que venderles el pan porque pasan por un momento de bajón, endulzado en cierta medida por los que duermen en las urbanizaciones de Lamadosa. Y es que los que se tuvieron que marchar, dicen, optaron por instalarse en Elviña y Matogrande.

La desatención de varios dueños de fincas del Ofimático obliga a los vecinos de Eirís a limpiarlas