El teatro Colón se convierte en probeta

04 octubre 2013 página 13 A Coruña.- El bailarín Javier Martín es verdugo de su propia pieza
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El bailarín coruñés Javier Martín  desarrolla una residencia de investigación en el teatro Colón, que culminará con el estreno en verano de una pieza que llevará por título “Symptoma” y que estará coproducida por el pianista ruso Oleg Karavaichuck. El proyecto incluye distintas actividades que se dirigirán a crear afectos sobre las artes del movimiento y abrir el auditorio. Convertirlo en una especie de laboratorio de formas con entrada libre. Para que todo el que quiera, pueda entrar y experimentar con su cuerpo. 
El martes se subirán a la palestra los alumnos de INEF de la mano de la profesora Marta Bobo. En cuatro horas, cuenta Martín que tocarán distintos contenidos y observarán cómo sus compañeros responden a estímulos. También están invitadas otras facultades como la de Ciencias de la Salud, Arquitectura y Ciencias Sociales en un pote que se remueve desde distintas disciplinas. Explica el coreógrafo que  se trata de hacer del Colón un lugar más participativo con su entorno. El objetivo pasa por despertar inquietudes que están escondidas, quizás, porque la sociedad las ha ocultado bajo la alfombra. No interesan: “Son movimientos que te llevan a tener una conciencia de nosotros mismos y de lo que hay alrededor”. 
En este aspecto, Martín reivindica el dispositivo que implican las residencias artísticas para crear políticas culturales reales: “A través del trabajo, ves cómo puedes espabilar de alguna forma”. Los que participan en el grupo suman 25 y ya han protagonizado varios encuentros donde han coqueteado con conceptos como el pulcro. A Martín le interesan cuestiones como los movimientos anormales y espontáneos que surgen en momentos de crisis y en medio de enfermedades. 
Para Javier, estos han sido apartados a un lado. Después, están las texturas, que es otro de los puntos que trata porque lejos de lo que uno pueda pensar, el arte del cuerpo tiene distintos estadios. 
La investigación que tiene como telón de fondo el teatro no solo parte de las premisas de su capitán. También de las de los que están apuntados al grupo. Javier comenta que ellos proponen actividades para conseguir que el arte tenga un poder curativo y que la comunidad salga del letargo. La idea es provocar que surjan más cosas que hagan que “todos estemos más vivos”.

El teatro Colón se convierte en probeta