Diez tiendas del Obelisco se alían con la Cámara en un proyecto para asegurar el futuro del sector

amor (izquierda) y dã­az participaron en la inauguraciã³n javier alborã©s
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Nadie duda ya de que el comercio es uno de los sectores peor parados debido a la crisis económica. Pero ante unas previsiones nada halagüeñas la Asociación Zona Comercial Obelisco se ha negado a dejar morir el comercio y se ha aliado con la Cámara de Comercio, la Consellería de Traballo e Benestar y la Federación de Escolas Familiares Agrarias para promover un curso a través del que formarán en dotes comerciales a 15 desempleados. Los alumnos recibirán una educación teórica que irá acompañada de prácticas en una decena de establecimientos del centro.
La directora xeral de Emprego e Formación, Ana María Díaz, fue ayer la encargada de dar inicio al curso para comerciantes tras firmar un convenio con la Federación de Escolas Familiares Agrarias por valor de 55.000 euros. “A finalidade última é potenciar a cooperación entre o empresariado e formar a profesionais especializados no sector”, aclaró.

acabar con dos problemas
Preguntado por esta iniciativa pionera en el país en un contexto en el que el sector destruye más puestos de trabajo de los que crea, el presidente de la Asociación Zona Comercial Obelisco, Antonio Amor, explica que “precisamente es para que no se cierren más comercios”.
“Uno de los motivos por los que cierran muchas tiendas es la falta de profesionalidad, porque la gente no está capacitada para llevarlas, y otro es la falta de relevo generacional”, concreta. Afirma que muchos empresarios carecen de personas que tomen las riendas del negocio tras su jubilación. Con la formación que ayer comenzó en la Cámara y que se concretará durante 500 horas hasta finales del mes de octubre, confía en solventar estas problemáticas.
Amor avanza que la implicación de la asociación se verá fundamentalmente a través de las prácticas. “Los comerciantes les vamos a enseñar pero ellos también nos enseñarán a nosotros; pueden abrir a los empresarios a nuevos conceptos”, augura.
Los estudiantes, seleccionados al margen de la agrupación dentro de una lista de desempleados de larga duración, irán rotando a lo largo de estos meses por distintos negocios para conocer de cerca cómo funciona una zapatería, una tienda de moda o una joyería.
Para la asociación de comerciantes, esta llegada de nuevos dependientes a las diez tiendas que se han apuntado a la iniciativa es positiva. “Estamos muy contentos de que llegue sangre fresca y preparada que podría quedarse con los negocios, ayudar o abrir su propia tienda”, reafirma su representante. De hecho, esperan que el curso tenga continuidad, más alumnos y que a su patrocinio se sumen otras agrupaciones comerciales de la ciudad.

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