El Congreso impulsa la derogación de la prisión permanente revisable

Familiares de las víctimas como el padre de Diana Quer (derecha) asistieron ayer al debate en el Congreso sobre la derogación de la pena | mariscal (efe)
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El Pleno del Congreso dio ayer un paso más para derogar la prisión permanente revisable tras rechazar en un tenso y agrio debate las enmiendas a la totalidad de Ciudadanos y PP, duramente acusados por la oposición por utilizar el dolor de las víctimas, delante de los propios familiares de los niños asesinados.

Porque precisamente las víctimas estuvieron presentes en el debate no solo por boca de los diputados sino desde la tribuna del hemiciclo, donde los padres de Diana Quer, Marta del Castillo, Sandra Palo, Mari Luz Cortés y familiares de Yeremi Vargas presenciaron un debate, en el que también tuvo su protagonismo la muerte del niño Gabriel Cruz, especialmente de mano del PSOE. Y es que lejos de abordar el contenido de las enmiendas a la totalidad de Ciudadanos y PP, rechazadas por 167 votos a favor, 178 votos en contra y la sola abstención de Coalición Canaria, los grupos protagonizaron un debate marcado por las constantes referencias a las víctimas y las acusaciones de “demagogia” y “oportunismo”.

Pero que no es más que un paso adelante en la tramitación hacia la derogación de la prisión permanente, porque ahora se abre un trámite de enmiendas parciales al articulado cuya duración es una incógnita y que, como dejó entrever el impulsor de la iniciativa, Mikel Legarda (PNV) hará que no se vuelva a hablar de este asunto durante un tiempo.
El debate estuvo marcado por el ruego de PP y Ciudadanos al PSOE para que se abstuviera en la votación y así esperar al pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre el recurso de inconstitucionalidad presentado por los socialistas. También por el cambio de criterio de Ciudadanos, un reproche en el que coincidieron PP, PSOE, PNV y Podemos, toda vez que la formación liderada por Albert Rivera haya cambiado de criterio. “Un ejercicio obsceno de transformismo, una forma de hacer política que algún día les pasara factura”, advirtieron. Con todo, fue el portavoz de Justicia, Juan Carlos Campo, el que protagonizó la intervención más polémica de la cámara cuando dirigiéndose a las bancadas del PP y Ciudadanos arremetió contra ellos por “utilizar a las víctimas”, pese a que el socialista se aferró en varias ocasiones al reciente caso de Gabriel para sostener su discurso. Lo ha hecho cuando ha leído unas palabras de la madre de Gabriel, al descalificar la actitud del ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, tras el regalo de una bufanda que le hizo ella y al asegurar que sintió “vergüenza” por unas palabras de Rafael Hernando (PP) durante la jornada de la capilla ardiente del pequeño. Pero sobre todo cuando ha dicho: “Sin prisión permanente revisable vencimos a ETA, con prisión permanente revisable hemos tenido la muerte de Gabriel”.

Su discurso elevó la tensión en Ciudadanos que les había pedido “no legislar en caliente” y más todavía al PP cuyo diputado Jose Antonio Bermúdez de Castro había apuntado previamente a los socialistas cuando dijo: “No me contesten solo a mi, al PP, miren también arriba a la tribuna y convénzanles a ellos”.

Al término de la sesión, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lamentó ante los medios: “Para mí no es una buena noticia, pero creo que no es una buena noticia para ningún español”, señaló, mientras que instantes después fue el ministro de Justicia, Rafael Catalá, el que fijó posición al avanzar que el PP intentará que este proyecto no salga adelante durante el trámite de comisión.

El Congreso impulsa la derogación de la prisión permanente revisable