
Una semana después de la constitución de Anova-Irmandade Nacionalista, uno de sus activos más visibles, Martiño Noriega, cuenta que el portavoz nacional de este movimiento político, Xosé Manuel Beiras, no es “una especie de Mesías, sino un referente social que conoce el 98% de la población”.
El viceportavoz de Encontro Irmandiño y alcalde de Teo dice del veterano político que “es una persona con la que se puede estar de acuerdo o no, pero lo que resulta innegociable es su compromiso con la ciudadanía y con la defensa de las mayorías sociales, que están siendo agredidas” en estos tiempos de “desesperanza y abatimiento”.
El hecho de que Beiras tenga 76 años es insignificante para Martiño Noriega, porque “hablar de renovación en esas coordenadas no lo comparto”, “la media de edad de Anova es de gente muy joven, muy participativa, pero no por eso vamos a excluir a un referente social, insisto, como Xosé Manuel Beiras. Sería suicida”, asegura.
Como suele ser habitual en él, recurre a un ejemplo ilustrativo: “Mi entrenador, cuando jugaba al fútbol aficionado, decía, cuando el equipo contrario era muy bueno, que lo que teníamos que hacer era colocar al portero delante del área pequeña y los diez siguientes debajo de la portería”.
innegociable
“Sinceramente, yo pienso que Xosé Manuel es la persona que más impacto social tiene en un momento, además, muy complicado, de recortes sociales e identitarios. Lo digo con absoluta sinceridad, y máxime viendo esa dinámica de miedo y shock ciudadano. Yo creo que la gente va a buscar referentes, y hay alguno que es innegociable”, asegura.
“Ahora tenemos el reto de practicar con el ejemplo y de demostrar que en el campo de la izquierda se pueden construir alternativas de manera diferente, con participación de la gente y transversalidad, con nuevas formas”, desvela.
La hoja de ruta coincide con una frase de Daniel Salgado, “suya propia, de Dani”, con la que abre su último libro de poemas: “Está dedicado a los que nunca se confundieron de enemigo”.
“Yo creo que nosotros debemos practicar esto, lo que dice Salgado, no confundirnos de enemigo y tejer campos de colaboración con otras fuerzas que están emergiendo, tanto en el campo del nacionalismo como en el campo de la izquierda” .
Hay, a este nivel, un polo que se llama Compromiso por Galicia (CxG) “con el cual, estamos obligados a hablar y a intentar encontrar coincidencias, siempre en cuestiones programáticas y de acción”, afirma.
“La construcción de “este nuevo referente” no pasa únicamente por la cuestión electoral, aunque es importante. “Pero no pasa porque no nos pueden estar marcando el tiempo procesos electorales, además para instituciones en las que cada vez está más en duda la capacidad que tienen para gestionar esta crisis, porque la soberanía está absolutamente limitada”, lamenta.
La escisión del BNG la recuerda con tristeza, porque “fue doloroso, pero había muchas heridas abiertas, y la ciudadanía tiene que colocar a cada uno en su sitio”.
situación límite
Noriega también alertó de que se está produciendo una “situación límite” en los ayuntamientos y en la “salud pública”.
“Llegará un momento en el que sea difícil, y cuando los ayuntamientos caigan, ya me gustaría a mí ver la cara de los que están arriba, en otras instituciones, y tengan que bajar a pie de calle a verle la cara a la gente. Será el momento en el que se van a tener que ver, frente a frente, con la realidad que lo que hacen está generando”, presagia.
“También es una vergüenza absoluta lo que está ocurriendo con la salud pública porque estamos retrocediendo 30 o 40 años, al modelo Girón, la sanidad para quien la pueda pagar”, enfatiza.
Noriega, como médico, considera que “se va a provocar un aumento de las diferencias sociales vía salud” e incluso “problemas de salud pública”.
“Aquí, la gente de la derecha cree que estableciendo apartheids sanitarios se puede viabilizar la situación, pero esto va a generar el efecto contrario, un descontrol a nivel de salud pública, una exclusión, y un panorama complicado que todavía no percibimos”.
Del último paquete de medidas comunicado por el Gobierno de Mariano Rajoy, el político nacionalista señala que “van a tener un impacto grande sobre amplios segmentos sociales. Lo que pasa es que es cierto que las reacciones van a darse no porque se nos anuncia que la marea va a subir, sino cuando la marea suba”, puntualiza. n




















