Flores garantiza las ayudas a los realojados, pero rechaza cualquier tipo de “chantaje”

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El Ideal Gallego-2011-07-23-005-52f729ec r. l. > a coruña
  El portavoz del Ayuntamiento, Julio Flores, y el concejal de Servicios Sociales, Miguel Lorenzo, quisieron lanzar ayer un mensaje de tranquilidad, tras el revuelo que se formó durante los últimos días en Penamoa ante el regreso al asentamiento de varias de las personas que habían sido desalojadas. Tras sendas reuniones con la Fundación Secretariado Gitano y la asociación de vecinos de O Ventorrillo, el primer teniente de alcalde compareció ante los medios para garantizar que el plan de integración de Penamoa sigue su curso de acuerdo a lo pactado, con el fin de acabar por con el poblado chabolista.
“No hay vuelta atrás. El plan de integración continúa y no se va a permitir ningún nuevo asentamiento”, declaró el responsable del área de Seguridad, que aseguró que “la Policía Local vigila la zona de forma permanente”. Además advirtió que el gobierno local no está dispuesto a ceder ante ningún tipo de “chantaje” por parte de los desalojados. Según afirmó, el gobierno local “no cederá a ninguna presión que implique que alguien obtenga condiciones especiales o ventajas adicionales diferentes a las pactadas con las familias”.
Flores explicó que hay una ruta marcada para el desmantelamiento del poblado que se va a cumplir. Ésta incluye ayudas pactadas para acceso a una vivienda a través de un acuerdo bilateral, ayudas a la formación para lograr la integración laboral y un seguimiento para que se cumpla lo acordado. En caso de que alguna familia concreta se encuentre en una situación “especial”, el concejal de Seguridad se comprometió a que “se estudiará el caso de forma individualizada”.
El concejal de Servicios Sociales destacó que el 80% de las personas adheridas al plan están cumpliendo con sus obligaciones. Frente a las quejas de algunas de las personas que regresaron al asentamiento esta semana, que aseguran que han dejado de percibir las subvenciones municipales para el pago de la vivienda, Flores aclaró ayer que “las ayudas no están cuestionadas, no lo han estado nunca y el programa sigue su curso tal y como se había acordado”. Igual de rotundo se mostró Lorenzo, que insistió en que las personas acogidas al plan seguirán teniendo el apoyo del Ayuntamiento, por lo que ninguna familia de las incluidas en el programa será desahuciada o privada de las ayudas.

Cambios > Para Flores, se ha producido un “cambio cuantitativo y cualitativo” con respecto a la forma de gestionar el anterior gobierno, ya que el concejal de Servicios Sociales recibió a los vecinos para escuchar sus preocupaciones. Por eso solicitó comprensión a los residentes “para que no pidan que resolvamos en unos días lo que otros no han arreglado en 20 años”, y recordó que, en cuanto exista una sentencia judicial que ordene el desalojo de las personas que continúan en el poblado se ejecutará “de inmediato”.
Por su parte, la asociación de vecinos de O Ventorrillo manifestó su preocupación por lo ocurrido los últimos días. La agrupación reclamó la “máxima agilización” en el proceso de desmantelamiento por parte de la justicia, ya que eso supondrá el “punto y final en el asentamiento”. Sobre la reunión con el primer teniente de alcalde y el concejal de Servicios Sociales, la presidenta de la entidad, Rosa Barreiro, aseguró que ésta se desarrolló en un clima de “sintonía” entre las dos partes.
Por otro lado, la Fundación Secretariado Gitano quiso dejar claro ayer que Ramón Borja “no tiene relación” con dicha entidad, por lo que sus declaraciones no guarda relación con el trabajo de este colectivo.

Flores garantiza las ayudas a los realojados, pero rechaza cualquier tipo de “chantaje”